Activismo

Así es la vida.

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No dice NADIE MENOS.

Dice Ni Una Menos. 

Básicamente dice: quiero salir a la calle y no temer que en una callecita oscura aparezca un enfermo a violarme, quiero tener una pareja y no temer por sus reacciones cuando hago algo que no le guste, quiero poder estar en mi casa, y no ser víctima de mi padre, hermano, tío, abuelo, padrastro, hermanastro.

Dice QUIERO VIVIR y que mis derechos sean tan válidos como los tuyos (hombre).

Y bueno, eso. Así es la vida. Y esto es un micro post #NiUnaMenos, porque hoy es #MiércolesNegro y hubo paro de mujeres, porque de verdad queremos vivir, ser libres y no tener miedo.

Eso es. Nada más.

Activismo, Reflexiones

Ser mujer hoy

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Hoy es 8 de Marzo se conmemora el día internacional de la mujer debido a un horrible incendio en el que ,un PELOTUDO que no creía que la mujer valiera lo mismo que un hombre, decidió “quitar” a las obreras que protestaban en su fábrica, a la fuerza.
Si bien habrán muchos “feliz día”, es un día para reflexionar más que para festejar.
La mayor parte de las mujeres  que vivimos en occidente tenemos muchos de nuestros derechos en igualdad, aunque no por eso podemos decir que dejamos de sufrir violencia intrafamilar, institucional o de género.  No dejan de alejarnos de nuestros hogares para prostituirnos, ni dejan de exigirnos que seamos madres, esposas, amantes, amigas, maestras, consejeras, artesanas, cocineras, tejedoras, nutricionistas, astronautas, filósofas, actrices, cantantes,  modelos y neurocientíficas todo junto al mismo tiempo. Y la verdad, es agotador.

Podemos elegir profesión, donde vivir, con quién vivir, a quién amar. Y a otras las destinan desde niñas a un marido que le saca, a grosso modo, 30 o 40 años, a otras las arrancan de sus hogares y las convierten en prostitutas y adictas. Podemos elegir ser heterosexuales, bisexuales, homosexuales o pansexuales. Pero a muchas les siguen cortando el clítoris para que sólo sean un objeto más de su  dueño.
Podemos estudiar, aunque no queramos, muchas van a la escuela con amenaza. Podemos elegir depilarnos, por gusto o por necesidad, pintarnos el cabello o no, operarnos los senos, hacer dieta, vestirnos de determinada manera o no.

No podemos elegir un modelo universal de mujer. Porque ser mujer es la mujer de la villa con 10 hijos o más que se las ingenia para poner un plato de comida y que no le quiten a su familia. Mujer es esa hermosa bailarina que rara vez muestra sus pies porque su pasión los ha dejado marcados. Mujer es esa anciana que alimenta pajaritos en la plaza porque ya no tiene a su familia. O esa rebelde que se pasea desnuda por la ciudad exigiendo derechos para animales. O la maestra con cara de agotamiento pero siempre sonriente para sus alumnos. O la esposa enamorada de su marido,  o esa embarazada que tiene esa mezcla de emoción y terror por lo que le pasa y lo que le espera. O la piba que pasa por al lado tuyo con una pila de apuntes y te ladra si le hablás porque está por rendir un final. O la señora chusma de la verdulería, puede no tenga su vida resuelta, pero se distrae inventándoles historias de culebrón a los vecinos. O la que camina kilómetros y  kilómetros para buscar agua para su comunidad.  O esas mediorientales que desafían a su gobierno y a sus leyes sacándose fotos riéndose. O la pareja de lesbianas que hace meses visitan la clínica de fecundidad para ser madres. O la que de plano dijo, no quiero hijos. La que va por todo el mundo. O la matriarca de esas mesas enormes que reúne los domingos a todos sus afectos. O la tía solterona que ama a sus sobrinos PANKs que les llaman. O la ingeniera, la cantante, la oficinista, la asistente social, la psicóloga, la artista plástica, la madre, la ama de casa, la señora que limpia, la que cose, la que está, sana, la que no, la que es feliz, la que trabaja su infelicidad en terapia, la que está bien como está, la que jamás va a estar conforme.

Y en este mar de mujeres distintas, hay cosas que las mujeres tenemos que dejar de hacernos, sí, dije bien HACERNOS

  • Basta de subirte al púlpito y decir que sos santa y la otra puta.
  • Basta de juzgar a la que tiene montones de hijos o a la que no los quiere o no los tiene.
  • Basta de juzgar a la que está siempre sola o a la que está siempre acompañada, no sabés cuál necesita compañía.
  • Basta de juzgar a la que está flaca o a la que está gorda…
  • Basta de bastardear a las demás por su forma de vestir
  • Basta de enaltecerte a costa de hundir a las demás.

Todas somos mujeres, y DEBERÍAMOS saber que eso nos hace hermanas, nos gustemos o no.

Todas son mujeres, todas son distintas, todas tienen, tenemos derechos o deberíamos todos los días, todos los derechos, para todas las mujeres, en todas partes.

Activismo, Reflexiones

El codo del camino

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Así se llamaba el último capítulo de Anne of Green Gables (el libro, el de la serie no me lo acuerdo).

Todo en esta vida se reduce a caminos, giros inesperados, árboles caídos, puentes quemados, pasos en todas direcciones, saltos y demás.

Tal vez por eso nos sorprende tanto que alguien camine donde no hay camino hecho, o que bruscamente pegue un salto a lo MARIO BROS. y cambie totalmente la orientación de lo que estaba haciendo.

Posiblemente este post no te deje pensando. No es la función, creo que su función actual es informar que hay cambios en progreso y que pronto veremos todos (porque ni yo sé exactamente de qué va esto) de qué se trata.

La vida no es tan complicada, pasamos 3/4 buscando un propósito y 7/8 del cuarto que resta buscando excusas para no cumplirlo. A lo mejor me cansé de buscar excusas, me rindo y abrazo el propósito. Y que sea lo que deba ser…

Por lo pronto MAH SEEEE. El paso está dado, a ver a dónde llegamos.

Activismo, Tiene "ALGO"

A veces la más tenue lucecita puede destruir a toda la oscuridad

 

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Hoy estoy feliz. Me siento orgullosa y esperanzada.

Sí, hace mucho que no escribía, y no sé si sentía o no la necesidad de hacerlo.

Estoy feliz, porque hay una persona a la que admiro muchísimo, porque a pesar de su corta edad, es un ejemplo a seguir. Hablo de Malala Yousafazi.

Si no la recuerdan, hace un par de años, fue baleada por un grupo de Talibanes, por defender el derecho a la educación de las mujeres en su país. Entonces tenía, creo, 15 años. La paz, contrario a lo que piensan algunos gobernantes, no se construye a punta de cañón, sino a base de colaboración, solidaridad y esfuerzo.

De los nominados conocía a tres: El Papa Francisco, que es un tipo que me cae bien, Malala, a quien adoro y Edward Snowden. Ignoro el criterio que tienen los que nominan al premio, pero francamente, me alegra que la nominaran a Malala y que recibiera el premio.

Ella representa la lucha por derechos humanos REALES, no politizada, sino luchar por el derecho en sí. Ella lucha por el derecho a la educación. Básico. De la convención internacional de los derechos del niño.

 

 

 

Activismo, Pequeñas Historias, Reflexiones

Buenas Noticias 1ra parte -espero que de muchas-

Hace un par de años alguien propuso contrarrestar la mala onda producida por las noticias que recibimos en el diario por diarios, noticieros, radios y demás.

Tomo hoy la posta para compartir BUENAS NOTICIAS

Como todo el mundo sabe, o como ya deberían saber, mis ideas no pueden catalogarse como muy tradicionales, conservetas y están más cerca del feminismo de lo que a muchos les gustaría.

En cuanto a política soy apartidaria, tengo mis opiniones y mientras nuestros representantes que no nos representan sigan así, seguiré siendo “contrera” como se decía antes.

Volviendo al tema: Buenas Noticias.

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“My five year old son likes to wear dresses. I didn’t want to talk my son into not wearing dresses I had only one option left: To broaden my shoulders for my little buddy and dress in a skirt myself. After all you can’t expect a child at pre-school age to have the same ability to assert themselves as an adult. Completely without role model. And so I became that role model.”

El texto dice: “A mi hijo de 5 años le gusta usar vestidos. No quise convencer a mi hijo de no usar vestidos, me quedó una sola opción. Ensanchar mis hombros para mi hijito y vestirme yo mismo con una pollera. Después de todo, no puedes esperar que un niño de preescolar sea tan asertivo como un adulto. Completamente sin un modelo. Así que me convertí en ese modelo.”

Creo que una de las mejores noticias es que exista al menos 1 padre que le enseñe a su hijo un nuevo modo de ser hombre, con las faldas bien puestas.

Hasta la próxima y seguiré a la pesca de Buenas Noticias para compartir.

Activismo, el deporte de protestar

Un poquito de Hollaback

Estimados señores acosadores callejeros varios:

En mi nombre, y del mal karma que me voy a ganar, a ustedes gracias, me permito decirles un par de cositas.

  • Si camino por la calle sin compañía masculina, NO ES UNA INVITACIÓN A QUE TE BABOSEES MIENTRA ME GRITÁS BOLUDECES. Camino sola por la calle, o porque estoy sola, o porque el alguien con quien estoy tenía algo más que hacer, o porque se me cantaron los ovarios de andar caminando sola!!!!!
  • No nos chiflen, no somos perros.
  • Si yo no te agarro las bolas, vos no tenés porqué tocarme el culo.
  • Si no te registro, no me quieras llamarme la atención con groserías disfrazadas de piropos. No quiero tu piropo, quiero tu respeto.

En nombre de todas las mujeres que caminamos solas por la calle, el acoso callejero es una falta de educación, respeto y una forma de violencia.

 

Activismo

SOPA no… CALDO


De chica me miraban raro cuando me tomaba sin protestar la sopa. Es que la sopa de mi mamá era y sigue siendo la mejor del mundo. Hoy me uno a la protesta contra la SOPA.
Adhiero a lo que comentaba un usuario de Google +
Si compraste música y la bajaste a tu computadora: sos pirata
Si te sacaste una foto y tenía alguna etiqueta de marca sos pirata.
Si decís la muletilla de alguien sólo para hacer broma: sos pirata…
Por ende, hoy por hoy todos somos piratas.
Los chicos malentienden que si se aprueba SOPA nos quedamos sin twitter, facebook o wikipedia. Si se aprueba SOPA nos están prohibiendo compartir recursos.
Soy pirata, porque el 90% de las imágenes que utilicé no me pertenecen.
Soy pirata porque he compartido música con ustedes.
Soy pirata porque he copiado páginas de mis libros favoritos para compartir.
En fin, según esta ley, todos somos piratas.
Y probablemente, no haya muchas entradas más ilustradas… Porque puede ser que me bloqueen por PIRATA…
Bien, yo dgo no a la SOPA… Sí al CALDO

Ahora: según el New York times, se ha pospuesto la votación…
Y ayer, Anonyimous pirateó el sitio del FBI, secretaría de defensa y Universal Music, por el cierre de Megaupload. En españa se están por iniciar respuestas legales.
Veremos que pasa. mientras tanto. nNO A LA SOPA, SI AL CALDO.

Activismo, Mi visión del mundo

“Malas” palabras


Cuando a un niño le dicen “NO HAY QUE DECIR MALAS PALABRAS”, la rebelde en mi tiene ganas de saltar y decirle a “ese educado y preocupado adulto” que las “malas palabras” no existen, son solamente palabras que tienen un mal uso, o un mal sentido.
MALA PALABRA N° 1: BRUJA
se usa en sentido peyorativo, para indicar que una persona es vieja, o está descuidada. También, gracias a los prolíficos escritores de cuentos de hadas, se utiliza como sinónimo de malo.
En lo personal, por elección personal, tomo el siguiente significado para la palabra bruja y porque conozco a unas cuantas brujas, en este sentido: BUSCADORA RECURRENTE DE UNA JUSTICIA ABSOLUTA.
MALA PALABRA N° 2: PUTA
Muchas veces en nuestra ignorancia, hablamos de putas esto y putas lo otro… ¿saben? hace no mucho me enteré de una movida mundial de mujeres defendiendo el derecho a ser y verse como tengan ganas… PUTAS… ¿y qué? Que una mujer trabaje de prostituta no autoriza a nadie a violarla. Que una chica use mini o escote, no le da permiso al que pasa por al lado a toquetearla como se le antoje. Soy de la opinión de que cada quien debería poder salir en pelotas, si quiere y nadie tiene derecho a tocarte, manosearte, o a acosarte por hacerlo.
P…por
U…un
T…trato
A…amable
S…IEMPRE ! (extraído de la página LA MARCHA DE LAS PUTAS BS. AS. en Facebook)
Y haciendo un poco más de activismo, los invito a LOS 10 MANDAMIENTOS DE LAS MUJERES, a votar se dijo.
Puto… forma poco sutil de hablar de la homosexualidad masculina… Es un puto de…… ¿y a vos qué te importa? ¿tomar un café con un homosexual te convierte en homosexual? ¿hablar con un gay te hace gay? Por todos los dioses no vivimos en la época del oscurantismo, dejemos de cazar brujas… Es hora de mirar más para adentro que de andar con el dedito señalando para afuera….
MALA PALABRA N° 3: LOCA/o
Si por naturaleza sos cambiante, o si dijiste que sí y después, cuando pudiste pensar mejor, decidiste que no. Si por vivir a diezmil, como muchos, te olvidás de las cosas. Si necesitás controlar que todo sea como vos considerás que debe ser. Si te gusta que todo salga bien, si querés que la vida funcione como en tu cabeza debería estar funcionando. Seguramente más de una vez te tildaron de loco.
Si pedís cosas que requieren trabajo, si exigís un toque de coherencia, o si querés cambiar lo que no es justo, probablemente este adjetivo te quede como guante.
Sí, te dicen loco o loca si tu “actitud” no se ajusta a lo normalmente esperable… Convengamos que normal, no es sinónimo de bueno, sano o correcto, y ni que mencionar justo.
Cuando te dicen loca/o tratan de herirte… probablemente porque tu “locura” los hiere, los obliga a mirar a donde quieren poner la mugre abajo de la alfombra…
Libre
Ocurrente
Caprichoso
Amigo/a
Hay miles de palabras mal usadas… palabras con las que se nos dispara y aceptamos el disparo…
¡Pum!

Activismo, Tiene "ALGO"

Argentina joven 2011

Argentina joven 2011
Por Selecciones.com

Conocé a los 5 jóvenes destacados por la Comunidad por su labor solidaria.

Los editores de Selecciones se dieron a la tarea de buscar a jóvenes que sobresalieran por su labor altruista. Recibieron cientos de nominaciones, y entre todas ellas escogieron a Gina, Gisela, Agustín, Manuel y Jorge, quienes demuestran día a día, a través de sus acciones, que la compasión y la solidaridad son valores que pueden cambiar al mundo. Cada uno de ellos realiza una labor encomiable a favor de la comunidad y demuestra que querer es poder, y que la edad no es un impedimento. ¡Bien por ellos! En cada una de sus historias hay sueños que se convirtieron en realidad: para ayudar y ayudarse. Dicen que las buenas acciones siempre vuelven, estos jóvenes han sembrado semillas que crecerán sólo con buenos frutos.
Manuel Lozano. “Creer es poder”

Una mañana de invierno, mientras izaban la bandera en el patio de la escuela, vio que un chico de otro grado estaba casi descalzo, en ojotas y medias. Manuel Lozano tenía apenas ocho años pero se dio cuenta de que algo andaba mal.

Esa misma tarde le pidió a su mamá que lo ayudara a organizar una colecta y entre los compañeros de su grado juntaron varios pares de zapatos. Recuerda perfectamente la visión que marcó su vida.
“Esa fue la primera imagen de la realidad que me dolió, algo que no estaba bien estaba pasando”, dice el actual titular de Red Solidaria, una organización que desde 1995 intenta dar respuesta a las más grandes necesidades sociales, sin estructura burocrática, sólo siendo un puente entre quienes precisan ayuda y aquellos que pueden dársela.

Manuel tiene 27 años pero parece mayor cuando habla. Acaso haber estado en las grandes catástrofes de los últimos años y verse todos los días cara a cara con la miseria y las necesidades de tantos lo hayan hecho crecer más rápido. Asegura que su llegada a la dirección de la Red Solidaria fue una suma de casualidades. Escribió la palabra “solidaridad” en google y lo primero que apareció fue la Cátedra de la Solidaridad que dicta la red. Nacido en la ciudad bonaerense de Chascomús, no tenía idea de las calles de la ciudad de Buenos Aires y la cátedra se dictaba a cuatro cuadras de la casa donde vendría a vivir, justo en días en los que no cursaba la facultad. Demasiadas casualidades para no prestarles atención.

Aunque era demasiado joven todavía, lo tomaron como voluntario. Entró en la red el 21 de julio de 2003. No se olvida de la fecha porque un 21 de julio, pero un año antes, había decidido hacerse las rastas en el pelo que hoy lo caracterizan. Al principio atendía el teléfono. Escuchaba, orientaba y contenía a quienes llamaban urgidos por diferentes necesidades. De a poco fue involucrándose más y, a fines de 2007, ya estaba a cargo de la red.

El desvelo de la Red Solidaria es dar respuestas y, a la vez, visibilidad a problemáticas sociales desatendidas. Por eso Manuel recorre el país para aprender más de estas realidades y poder sacarlas a la luz. Ya hizo centenares de viajes por todo el país. Trabaja no sólo en la asistencia de las necesidades básicas, sino que busca generar proyectos a largo plazo.
Desde que es director ya creó 70 redes solidarias en el interior. Cuando él llegó había cinco. Si querés conocer más de la historia de Manuel, hacé click aquí
María Gisela Galván. “Fórmula para el cambio”

A María Gisela, Gisela para sus íntimos, ver papeles tirados en la calle, observar cómo se ensucian los monumentos con grafitis, perderse en la maraña de carteles de campañas políticas donde no debieran estar, eran algunas de las cosas que desde chica la ponían de muy mal humor. “Que la gente no tuviese respeto por el espacio público me indignaba”, recuerda con énfasis. Ya adulta se dio cuenta de que estos pequeños actos eran parte de un problema mayor, uno que involucraba un orden cultural, y se propuso encontrar la fórmula para cambiarlo.

Su objetivo es barrer con ciertas prácticas diarias que nos afectan a todos, cambiar las “malas costumbres típicas de los habitantes”. Las que se ven todos los días en cualquier ciudad, apañadas por “una sociedad que premia al más transgresor” con una palmada en la espalda y una sonrisa cómplice. “Esto es el germen de una cultura de corrupción que después criticamos en los políticos”, dice Gisela, una joven platense de sólo 23 años que lidera un equipo de más de 40 estudiantes universitarios y secundarios que llevan adelante esa misión. Confía en que este cambio cultural es posible si los jóvenes, toman el desafío como propio.

Ama a su país. Habla de “ponerse la camiseta” todos los días y no sólo para los eventos deportivos. Por eso
se alistó hace ya hace seis años en la ONG Patria Nueva; pasó de ser encargada del departamento de diseño a la coordinación general del proyecto, este año. Para lograr este cambio realizan, entre otras acciones, talleres de conciencia ciudadana, por ejemplo, en colegios.

En la actualidad trabajan con ocho escuelas de la ciudad de La Plata y realizan acciones “de impacto” en la comunidad: en 2008 juntaron miles de jóvenes de colegios secundarios para barrer las calles de la ciudad con el lema “Por una Argentina limpia de corrupción” y, en 2010, realizaron una acción conjunta en un colegio para pintarlo y dejarlo en condiciones.

Dice que es sentimental, apasionada y muy proactiva. Se enoja con algo y no ceja hasta encontrar la solución. Se reconoce algo idealista y afirma que nunca renunciaría a concretar sus sueños. “Es como una respuesta a la impotencia que me generan las situaciones de resignación. Hay gente que está totalmente resignada. Yo creo que se puede cambiar la ciudad y el país”, asegura convencida.
¿Querés leer más sobre Gisela? Hacé click aquí.
Agustín Giraldez. “Amigos son los amigos”

Hasta el día en que se encontraron, Agustín Giraldez, de 23 años, y Antonio Fernández, de 26, eran completos desconocidos uno del otro. Dos modelos bien diferentes, uno repleto de aire cosmopolita y el otro cargado de provincia. El primero empacaba su arrebato de ciudad en bolsos de viaje y el segundo juntaba sacrificio para una nueva jornada. Mientras Agustín despedía entusiasta a su familia desde la ventanilla de un ómnibus, a medida que se alejaba de Buenos Aires en lo que prometía ser una aventura, Antonio sobrellevaba las calles de polvo, a la vera de las rutas formoseñas para ganarle su pelea a la deserción escolar. Lo que ninguno de los dos jamás imaginó fue que ese día —cada uno en su realidad y a 1.200 kilómetros de distancia— se convertiría en el inicio de una auténtica amistad.

Ya muy lejos de Vicente López, en el norte del Gran Buenos Aires, el ómnibus que conducía a Agustín y a sus compañeros del colegio San Gabriel se acercaba a la densa vegetación y a las inestables casas de adobe y paja de La Primavera, paraje de la provincia de Formosa. Podría sólo haberse tratado de un viaje de adolescentes que despiden su etapa de estudiantes, pero durante todo un año habían acumulado anécdotas de amigos que ya habían estado allí, y por fin, el momento de hacer su propia experiencia había llegado.

Llevaban libros, útiles, ropa y alimentos que lograron recolectar con la ayuda de familiares y conocidos. Ciertamente, el viaje era una experiencia estimulante, pero más lo era conocer a quienes esperaban, desde tan lejos, esa ayuda en camino. Al menos así lo era para Agustín.
Mientras tanto, Antonio confiaba así como decenas de familias Qom (etnia Toba) de La Primavera que lo hacen desde 1999 cuando necesitaron un patio de cemento para que los chicos pudieran ingresar a la “Escuela No 196” en los días de lluvia y un grupo de alumnos del colegio San Gabriel viajó para ayudarlos.

A partir de ese momento, la costumbre se repetiría anualmente con las nuevas camadas. Tal como le ocurrió al grupo originario, Agustín regresó con tal entusiasmo y compromiso que decidió que esa experiencia no debía quedar ahí.

Conocé la decisión que tomó Agustín después de ese primer viaje haciendo click aquí
Jorge Rodríguez. “Un joven anda por los techos”

El rayo de sol que cada mañana atravesaba la defensa de la autopista e iluminaba el asfalto sobre el que vivían hacinadas casi trescientas personas, es una de las imágenes del surtido de recuerdos que lleva a Jorge Rodríguez a sus primeros siete años de vida entre ruido de motores, frío, muchedumbre y cartón. Aquel niño de tez oscura, lunares, pelo morocho y ojos afligidos, que sus hermanos mayores cuidaban mientras papá y mamá se las rebuscaban para llenar un plato de comida, llegó al mundo en el invierno de 1985 debajo de un puente del barrio de Constitución, en Buenos Aires, en el seno de una familia pobre y desocupada. Jorge tuvo una infancia difícil, precaria,sin una vivienda digna ni oportunidades de progreso -situación que comenzaron a padecer muchas familias humildes de la Argentina urbana, a partir de idas y venidas político y económicas.
Un desalojo violento y sorpresivo en la primavera de 1990 dejó a la familia Rodríguez a la deriva, y los obligó a deambular por los barrios del conurbano bonaerense.

Primero recorrieron cuarenta kilómetros al sur de la capital para asentarse en la localidad de Glew. Meses más tarde, se trasladaron otros ochenta kilómetros hacia el norte, a Ing. Maschwitz, donde la numerosa familia convivió en una pequeña habitación en la casa de una tía de corazón gigante. Y finalmente, la mamá de Jorge —María del Carmen Garay— consiguió una casita en esa misma localidad, donde él atravesaría su adolescencia. De su casa a la escuela y de la escuela a su casa. Con los hermanos mayores casados y en formación de sus propios hogares, Jorge y su hermana melliza, Patricia, heredaron la tarea de cuidar a los más chicos mientras mamá iba a trabajar. Así fue como los catorce hermanos Rodríguez aprendieron el secreto de compartir la ropa y el camino.

Situaciones límite pueden descomponer familias. Y a pesar de que Pedro, su papá, no supo mantenerse debajo del mismo techo, Jorge y sus hermanos se aferraron más que nunca a su mamá: “Ella no comía con tal de que nosotros pudiésemos hacerlo. Nos enseñó que no se trata de hacerle mal a nadie para salir adelante, y que siendo solidarios entre nosotros todo iba a marchar mejor aunque sea sólo un poco”, cuenta Jorge. Una madre que además alimentó con amor, motivación y educación a sus hijos para que, aún en circunstancias desfavorables, puedan fortalecer su autoestima y no depender de ningún vicio para huir de aquella, su realidad, “esa fuerza es la que me estimuló a terminar los estudios”, explica Jorge.
Si querés aprender más del ejemplo de Jorge hacé click aquí
Gina Suriani. “No me abandones”

El destino de Franca, una perrita de apenas una semana de vida, estaba marcado. La mascota de color blanco había nacido en un hogar cuya dueña no tenía en sus planes conservarla. De hecho, la mujer tenía pensado llevar a la perra al Instituto de Zoonosis Luis Pasteur, de Buenos Aires, donde -se sospechaba en el imaginario colectivo- se los mata para mitigar la superpoblación de animales domésticos sin dueño. Claudia, de entonces 33 años, y Juan Suriani, de 42, eran un matrimonio que vivía en el mismo edificio y, ante la situación de abandono del animal, decidieron torcer el destino y adoptar a Franca. No podían dejar que esa perrita simpática terminara quién sabe dónde. Desde entonces, Franca formó parte de la familia. Los cambios siguieron en la vida de los Suriani y un año después, el 3 de diciembre de 1998, con el nacimiento de Gina, su primera hija, se agregó una nueva integrante.

Desde pequeñas, Gina y Franca se comportaron como hermanas. Tanto en los momentos de juego como en los de travesuras y retos. Gina asegura que sus días con Franca están guardados en su memoria como tesoros. Los buenos y malos recuerdos, como aquella vez cuando la perra tuvo mastitis y Gina, de apenas seis años, se pasó horas cuidándola. Ahora su mascota —amiga fiel y compañera— tiene trece y medio, y “está un poco cascarrabias por la edad”, asegura Gina, pero de todos modos siguen compartiendo historias únicas. Se llenan de besos mutuamente y juegan con pelotitas de goma.

Hoy Gina tiene doce años. Aunque no recuerda bien cómo reaccionó cuando le contaron la historia del rescate de Franca porque era pequeña, posiblemente aquella situación caló hondo en sus sentimientos y nunca fue olvidada. Un día de diciembre de 2009, como ya habían terminado las clases, Gina tenía más tiempo libre. Buceando en Internet, precisamente en la popular Facebook, encontró por casualidad la página de “El Campito Refugio” (facebook.com/elcampitorefugio).
Investigó de qué se trataba ese lugar que alberga a cientos de perros sin dueño, miró las fotos y se sumergió en el mundo de rescates y adopciones caninas, llena de curiosidad. Acto seguido les pidió a sus papás que la llevaran al predio para conocerlo y averiguar en qué podía ayudar.
Descubrí más sobre Gina y Franca aquí

Los textos son de la revista selecciones pero, me pareció bonito compartir esperanza con ustedes. Nuevas etapas.
A propósito en período de eleccioens, ¿no estaría bueno que los candidatos empezaran a mirar las necesidades desde adentro de las necesidades?

Activismo, conclusiones, Confesiones, Los tiempos CAMBIAN, Mi visión del mundo

Explorar

El título de este post suena bien aventurero ¿no?
Explorar se asocia a tantas cosas, explorar lugares nuevos, sentimientos nuevos, sensaciones nuevas, ideas nuevas… El caso es que jamás exploramos lo que siempre nos acompaña.
Y a veces, hace falta justo eso: explorar lo que siempre nos acompaña. Nuestros sentimientos, nuestras sensaciones, nuestros miedos, nuestros deseos cotidianos, e incluso, nuestros lugares de siempre. La vida es como la música o como algunas películas, cada vez que la volvemos a analizar, damos con detalles que no habíamos visto.
Muchas veces me han tildado de feminista, y admito que hay bastante de eso en la composición química del espíritu de la que suscribe, por querer ser tratada igual que los del sexo opuesto. No es nada del otro mundo, pero no soy un humano de segunda por no tener un pene, y pretendo que se me trate igual que a quienes si los tienen.
Durante mis años de universidad, me harté de chistes machistas o de comentarios como “el lugar de las mujeres es la cocina” o de “vos debés ser travesti para tener esas ideas”…
Durante mi infancia no soportaba eso de “las nenas no hacen eso” o “no sos varón para andar colgada de las ramas de un árbol”, o “juguemos a la mamá”… Sí, adoré a mis muñecas, pero no había juego más insulso y carente de imaginación para mí, que “la mamá”.
“La mamá” cuida a sus bebés, pero no tiene aventuras interesantes. La mamá cocina, pero no tiene un tabajo divertido. Una sola amiga comprendía esto: con ella, jugar a la mamá tenía magia, espías, tecnología, fantasías, y hasta superpoderes… Entonces, ¿porqué no admitir que desde que tengo memoria he sido feminista? Al fin y al cabo no tiene nada de malo admitir que los roles tradicionales nunca fueron conmigo.
Explorando más aún, siempre me rebelé contra situaciones como las que planteaban mis compañeros de inglés, varones, de “las damas primero”… Claro, pensaba yo “las damas primeros así nosotros no hacemos un pedo”, y le refutaba, dejemos la caballerosidad para la época de las cruzadas, que vaya por órden de aparición.
Una charla, con alguien a quién aún no puedo catalogar ni de sapo, ni de amigo -situación extraña- me dijo “yo te considero una damita”. Y mi mente inmediatamente recordó los retos por querer subirme a un árbol, o por querer jugar a los guerreros, cosa que no era de nena.
Curiosamente esta asociación de ideas se dió luego de leer el siguiente artículo (cuando lea el libro, les comento cómo va): Cuentos de Brujas
Lo que son las causalidades… Y sí, se me salió la feminista de adentro….
Eso me pasa cuando me exploro a mí misma…Me encuentro con mis múltiples yo.

Activismo

Agua viene, agua va…

A lo largo de la historia, hemos visto miles de veces la imagen de una “bella joven” llenando un cántaro con agua y llevándola hacia el pueblo.


Cuando vemos esas imágenes, nuestras mentes nos llevan a historias de las mil y una noches, donde la doncella del cántaro es la protagonista de una historia de amor… Y vuela nuestra imaginación, y nuestra fantasía.
Pero la realidad es distinta. La mujer con el cántaro es una imagen común en paíces desérticos. Es una realidad. Las mujeres en muchos países son las encargadas de conseguir el agua para que sus familias y sus aldeas la consuman.

Algunos datos sobre las mujeres y el agua:
*En la mayoría de los países en vías de desarrollo, las mujeres son las responsables de la gestión de los recursos hídricos a nivel domestico y comunitario.
* Mujeres y las niñas emplean más de 8 horas diarias recorriendo entre 10 y 15 kilómetros para recoger agua.
* En África, el 10% de las niñas en edad escolar no van a la escuela durante la menstruación o la abandonan en la pubertad debido a la ausencia de instalaciones sanitarias limpias y privadas en las escuelas..
*La dura tarea de ir a buscar agua a pozos distantes para uso familiar a menudo recae en las niñas, por razones de discriminación y de los papeles asignados en razón del género. Esto trae como consecuencia que en lugar de asistir a la escuela, las niñas pasen horas dedicadas a esa tarea de conseguir agua, y cuando tienen la buena suerte de poder asistir a la escuela están a menudo demasiado cansadas para realizar cualquier tipo de aprendizaje.
* En muchos países hay escuelas que no tienen condiciones higiénicas adecuadas, con un suministro de agua inseguro y unas instalaciones averiadas, sucias, con lavabos y letrinas que no son adecuados para los niños, en particular para las niñas.

Tal vez sea hora de comenzar a buscar el modo de proveer una igualdad de oportunidades a mujeres y hombres de esos países (y de nuestro país, ya que estamos) para que puedan acceder a higiene, alimentación y educación como, en las partes más desarrolladas de nuestro país.

Datos extraídos de:
Mujer
Sabiduría aplicada

Activismo, Reflexiones

A Ella


Hoy pensaba poner un post alegre… Festejando tantos logros conseguidos por tantas hermanas luchadoras…
Pienso que debería ser un día feliz, pero personalmente hoy, para mi no lo es.
La violencia contral la mujer se llevó a una compañera de estudios… La mataron a golpes y abusaron de ella… ¿lindo día no?
Y me da tristeza porque parece que no relacionamos que todos estamos conectados.
Que si la matan a ella, nos matan a todas.
Que si golpean a una, nos golpean a todas…
Es una cadena, lo que le pasa a otra nos pasa a todas..
Es duro … Ojalá, que algún día, dejemos de morir, porque nos matan, dejemos de sentir el dolor de los golpes, o la humillación de ser ultrajadas… Ojalá algún día el feliz día nos alcance a todas por igual.

Activismo

Cambio Climático

Bueno: mucho me temo que no hay continuación, de momento a “Alternativas”.

Este post, intentará resumir brevemente qué es el cambio climático, cuáles son sus causas y cómo podemos revertir levemente los desastres y desatinos que hemos hecho con nuestra pobre tierra.
La Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático usa el término cambio climático sólo para referirse al cambio por causas humanas:

Por “cambio climático” se entiende un cambio de clima atribuido directa o indirectamente a la actividad humana que altera la composición de la atmósfera mundial y que se suma a la variabilidad natural del clima observada durante períodos de tiempo comparables
Artículo 1, párrafo 2

Las Causas, algunas de ellas son:
Combustibles fósiles, como petróleo, carbón y gas natural.
El clima global se verá alterado significativamente, en el siglo XXI, como resultado del aumento de concentraciones de gases invernadero tales como el dióxido de carbono, metano, óxidos nitrosos y clorofluorocarbonos.
El descuido de nuestro planeta. Los incendios forestales y rurales (especialmente en mi provincia). La deforestación indiscriminada.
Todos estos “insignificantes procesos” tienen que ver y suman.

Para frenar este fenómeno, que se ha producido gracias a la continua contaminación de nuestro ambiente… Sí, nos guste o no, hemos envenenado nuestro hogar y ahora hay que tratar de limpiarlo para que la vida en la Tierra pueda seguir adelante.
Simplemente podemos empezar por reciclar, en vez de desperdiciar, ahorrar energía eléctrica. Evitar usar combustibles a base de plomo y tratar de reducir la cantidad de gases de invernadero para que la capa de ozono, pueda recuperarse. Reforestar.
A continuación y a modo de reflexión comparto un texto que recibí en el marco de un seminario de la comunidad de educadores para la cultura científica. El seminario se llamaba: “Educar para valorar, educar para participar”. El texto, es una reflexión que hace Dios respecto a cómo los humanos maltratamos el planeta.

Yo estoy harto. No los aguanto. Te pasas cinco días enteros preparando todo aquello y llegan estos imbéciles y en un pispás te lo destrozan todo. Mira cómo me tienen el aire, que no da a basto la selva del Amazonas para mentenerlo puro. Y el agua, en la tierra derrochan para cualquier bobada que se les ocurre y los mares los tratan como si fueran inodoros. Y no digamos nada de las plantas y los animales. Con el cuidado que puse para que hubiera variedad y que entre todos ellos se dieran buenos equilibrios y a estos imbéciles parece preocuparles un pimiento todo esto y sólo se dedican a plantar esos árboles feos que dan madera rápido y a cuidar sólo de los animales que satisfacen sus deseos insaciables. Y encima ahora andan liados fotocopiando ovejas y otros bichos queriendo jugar a ser como yo. Pero hasta aquí hemos llegado. No les consiento nada más. Y eso que les quería como a ninguno de los otros. Un día entero… un día completito de los seis que estuve preparando a aquellos les dediqué a ellos para que me quedaran bien. La verdad es que luego me salieron algo feúchos, sin pelos, ni plumas. Pero, a cambio, les di unas manos libres con las que pudieran hacer casas, un buen cerebro dentro de su enorme cabeza, para que decidieran por ellos mismos qué querían hacer y también les dí capacidad de admirar todo lo demás y para disfrutar de la vida libremente, algo que no le había permitido a ninguno de los otros seres que creé. Pero ¿de qué sirvió todo eso? de nada. Este es el pago que te dan. Estos inútiles lo han puesto todo perdido. Y no vale decir que son como niños, ya son bastante mayorcitos para saber lo que hacen. Como no me den inmediatamente una explicaicón y me digan cómo va a arreglarlo todo a partir de ahora, los extermino. Por mucho menos me cargué a los dinosaurios con aquel meteorito. Lo peor es que como no lo arreglen inmediatamente, tendré que acabar con todo el planeta azul, además de con ellos. Lo que sí tengo claro, es que en el futuro no vuelvo a encaprichharme con ninguna especia cuando me ponga a crear otro mundo. Hasta Dios aprende de sus errores. Pero ellos, no… Ellos no aprenden de sus errores. Los señoritos no aprenden nunca… A ver qué me proponen ahora, que les tengo unas ganas…

Nuevamente, no es cuestión de mirar a las grandes fábricas apuntándolas con el dedo. Todos somos responsables de hacer de nuestro mundo un lugar en que TODOS podamos vivir, y cuando hablo de todos, me refiero a seres humanos, animales, plantas.
Mantengamos el equilibrio que la naturaleza siempre tuvo, para que todos podamos tener un mañana mejor en este hermoso “planeta azul”.