En la lluvia 1


Desde muy pequeña había despertado una obsesión por la lluvia. Había vuelto locas a mamá y a las abuelas con sus preguntas. Y a papá con su manía de salir a chapotear en la lluva sin importarle si era invierno o verano. Así, más de una vez, terminó con fiebre y en la cama.
Mamá rezongaba: ” la lluvia la vuelve indomable”. Papá gritaba: “no puede ser que salgas como loca cuando llueve”.
A ella no le importaba. La lluvia era su amiga.
A los diez años, descubrió el encantamiento de la lluvia… A los diez años, dejó de ser “normal”, a los ojos de los demás.
Cada vez que llovía, parecía poseída por algún espíritu del agua. Algo la tiraba fuerte hacia la lluvia. Y su ser se transformaba.
Mamá, que era pintora, decía que en la lluvia, Marina, estaba en la zona….
Papá, que era un hombre de negocios, no alcanzaba a entender ese extraño ser que parecía posesionarse de su chiquita, y entraba en crisis de desesperación.
En la lluvia… En la lluvia Marina tenía su propio mundo.
Marina tenía alma de artista… alma de agua.
José, conocía a Marina desde el jardín. Para él, la lluvia era la razón por la cual no lo dejaban salir a jugar al patio. El odioso motivo por el cual no podía ir a la plaza a jugar en la canchita con los chicos.
José no entendía que Marina adorase la lluvia. Las otras chicas la odiaban, porque no respetaba sus peinados ni sus vestiditos.
José y Marina, vivían a la vuelta de la esquina, y por alguna extraña razón, se habían hecho muy amigos.
Ella le ayudaba con las cosas que le costaban en la escuela y él la defendía cuando los demás decían que estaba loca o que era rara. Aunque en el fondo, José, pensaba que Marina sí era rara, y que si no lo era, algún tornillo le faltaba.

6 Comentarios

  1. “algun tornillo le faltaba” vaya frase, todos estamos un poco locos…o mejor dicho, todos vivimos en una sociedad de locos intentando aparentar que somos los más cuerdos, pero al igual que Marina sentimos una atraccion sobrenatural hacia algo que los demas ven como normal… Para mi, asi es la vida, igual y cada quien tiene su forma de verla.

    Un saludo desde http://lunare.wordpress.com/ ojala pueda pasar a dejar un comentario a mi espacio, gracias de antemano.

  2. Heraldo, coincido plenamente con tu observación (espero, no te moleste que te tutee, como hago con todos los que escriben comentarios por acá).
    Todos estamos un poco locos😉 y hay locuras que merecen la pena ser vividas a pleno.
    Saluditos.
    Andrea

  3. La lluvia, es un abrazo humedo, un consuelo.El punto de partida alguna parte, el regreso a la niñez. Una salida.
    Refresca y lava a la vez nuestras preocupaciones.Es desnudarse al mundo , sin quitarnos la ropa., es libertad y gozo sin proponernos nada.
    MUy lindo el relato , no nos haga esperar mucho la continuacion .
    un besito

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s