Alternativas… (round 3)

Cada quien con su equipaje, se encaminó hacia la salida de la confitería. Lilí recordando otro viaje que habían hecho juntos, diez o doce años atrás. Absorta en sus pensamientos ignoraba que tras ella, o mejor dicho, tras ellos, una multitudo se agazapaba como leones a punto de saltar sobre su presa.
De pronto, sintió como alguien la asía por detrás. Se detuvo en seco. Petrificada, al principio, molesta al volver en sí. Estaba a punto de insultar a quién fuera que la estuviera sosteniendo, cuando una voz risueña dijo:
– ¡Así te quería agarrar!- carcajada- ¡Al fin te decidiste, salvajita!
– ¡Karina! -gritó abrazando a su captora. – Rubia ¿te teñiste otra vez? ¿hasta cuándo vas a privar al mundo de ver tu color natural?
– Jajaja -rió Karina- Habla la que priva al universo vivo de su belleza por años… -sacudió la melena rojiza que coronaba su cabeza ahora- Creo que colorada soy más interesante ¿o no?- y se volvió hacia los muchachos.
Colorados, los dos asintieron. Karina, siempre los hacía poner colorados. Les sonrió picarona y se volvió a Lilí.
-Ahora tenés que contarme todo, nena – dijo tomándola del brazo y arrastrándola con ella- ¿Novios? ¿amantes? ¿maridos? ¿festejantes? -miró de reojo al par que venía siguiéndolas y les guiñó un ojo. -Seguramente que desde que te fuiste a ese pueblito en el medio de la nada, te llovieron propuestas de matrimonio y demás… ¡cómo se arrepienten algunos de haberte dejado ir! -suspiró lanzando una mirada sugestiva hacia atrás.
Lilí se rió, Kar no podía evitar seguir siendo la celestina del grupo. Ella unía parejas, reconciliaba novios peleados, desde que el mundo era mundo. Todos creían que se le pasaría cuando lograra casar, cazar, sería una expresión más correcta, a su “Jorgito”… Pero no fue así. Luego de casarse, su afán celestino se potenció.
Lilí, le había dicho a una amiga otra vez: “se parece a la señora Jennings, de sensatez y sentimientos… ya casadas las hijas, casará a toda persona soltera que se le cruce”.
Mientras tanto, dos pares de ojos masculinos, observaba atentamente al par. Lilí, alta, esbelta, despreocupada… elegante sin proponérselo. Kar no tan alta, muy delgada, con aire de reina y al mismo tiempo con algo de niña traviesa. Los ojos celestes de Kar brillaban como diamantes y la sonrisa se le hacía incontenible. Los ojos negros de Lilí también brillaban, pero un tanto ausentes… como si ella estuviera en otro mundo, al tiempo que caminaba por este.
La charla entre las chicas se dio como si no hubieran pasado 3 años desde la última vez que hablaran. Anécdotas de novios, marido, hijos, trabajo, gatos, alumnos, y sueños se sucedieron intercaladas por expresiones de admiración y carcajadas.
– ¿Qué butaca te tocó? -preguntó Lilí, esperando que fuera una cercana a la suya.
– Hola Li, dijo una gruesa y dulce voz masculina tras ella.
-¡Jorge!- sonrió Lilí, comprendiendo que su amiga se ubicaría junto a su esposo. – Me están haciendo una trampita ustedes… – le susurró a su amiga. -Nos vemos luego. Es bueno verte aquí.
Karina y Jorge se miraron alejarse. La mirada de Lilí les indicaba claramente que el plan no estaba funcionando.
La sobrecargo la acompañó a su lugar.
-Bueno, al menos no me tocan desconocidos, -pensó.
– ¡Nos volvemos a encontrar, salvaje!- dijo Lucas riéndose y alargándole un trago.
– ¿Lo necesito? – le preguntó riéndose ella, mientras se acomodaba.
– Vos no, pero nosotros sí necesitamos que te lo tomes – continuó Lucas a las carcajadas.
Ella se rió apartando la copa. La mirada de ambos se cruzó y Lucas leyó claramente que la guerrera estaba lista para el combate y que no tenía intenciones de ser derrotada por un par de niños grandes.
– ¡Vecinos! – dijo risueño Franco.
– ¡Qué mundo tan pequeño!- comentó ácidamente Lilí. – A veces tan pequeño que da claustrofobia… – suspiró.
– Bueno, sin alcohol, ya lo sabía – rió Lucas, tratando de despejar el aire mientras le pasaba un refresco a Lilí, y la copa a Lucas.
– ¿Se acuerdan la borrachera con que llegaron a Bariloche?- preguntó ausente…
– De la borrachera no. – dijo Lucas.
– De la resaca, ¡seguro!- completó Franco.
Una carcajada llenó el espacio, despejó el aire y los sumió en una nube de ¿se acuerdan de…?, hasta que uno se durmió y los otros dos tuvieron que guardar silencio.

3 Comentarios

  1. Me sigue encantando la historiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa… se me hace tannnnnnn cortito el capítulo!!!!
    Eso es bueno, significa que me atrapó!!1 Si fuera un libro no lo dejaba hasta la noche!!! Pero bueno, acá no me queda más remedio que aguantarme y esperar!!!!

    Una cosita, Karina me hace acordar a mi!!! La personalidad, claro. Yo soy así de espamentosa, atrevida o despreocupada con lo que digo o como me porto… salvo por el novio, el color de pelo y eso de que es delgadita… se aproxima bastante al desastre celestinero mío jajajajaja

    Quiero más!!! Si, ya sé que recién colgaste esto y que me parezco al nene caprichoso de Tang… pero es asi😛

    Espero ansiosa… dejo besos mágicos para todos los lectores. Y para mi witchie, además un abrazo enorrrrrrrrme!!!!😀

  2. un gusto reencontrarla , mire que anduvo vagoneta …., tambien saludos para la cherry ( la , como deciamos en cordoba),aca somos un poco mas extructurados.
    Para empezar , castigueme severamente al compañerito que se durmio, al vuelo se me ocurre , que lo pique alguna alimañaa exotica que lo tenga a maltraer. N o se puede ser tan papanatas como para desperdiciar tal situacion. Y a sea como pretendiente o amigo , no cabe el lugar de claudicar frente al sueño, cuando esta por medio la posibilidad de un dialogo sin apuros en un tono complice.
    Se desprende , a mi entender, que esta señorita juega a la gata con estos dos postulantes a roedores vencidos, marca sus tiempos, y manteniendolos vigilados, procura que no se alejen demasiado de sus garras.
    ¿Podra Maria , ver realizado su anhelo?, aqui viene la parte en que se pone mas interesante…
    Vio que cuando las peliculas quieren dar un impacto , desnudan a su protagonista, aunque este se encuentre en el medio de alaska, ,en una tormenta de nieve, y encima escapando de las fauces de un oso polar…. pero en fin,, todo vale y nos guste o no , la vida con sorpresas es lo que mas nos gusta..
    Mi merienda ansiosa espera la continuacion..
    un besito

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