Jaque al mate

El mate es esa bebida (¿bebida?) que nunca falta en ningún hogar por humilde que éste sea. No recuerdo cuándo fue la primera vez que tomé mate, aunque calculo que debo haber sido muy chica. En casa siempre había alguien listo para prepararlo y acercárselo a mamá cuando trabajaba.

Si habré dejado ropa de color “verde mate” cuando era chica. Pero tomaba mate con mis amiguitos… o sola. Y así de la nada, el mate reemplazó al yerbeado o “mate cocido”. Los mates de casa han sido testigos de alegrías, nervios, tragedias, comedias, charlas cómplices, sesiones de estudio, protestas, y tantas cosas!!!

Domingos de mate a la orilla del río. O los mates de leche, cuando traían leche fresquita de vaca del campo de los tíos. Mates en la playa (sí, hasta adentro del mar).

¡Si me habré quemado con mate! Pero me las aguantaba. Como esa vez en lo del tío.

Tenía 11 años, y creo que mis primos mayores me hicieron pagar derecho de piso, por dos cosas: ser la más chica y vivir más en el centro. Primero me hicieron montar un burro a pelo (el pelo de burro es durísimo) estando yo de short y siendo las 3 de la tarde. Ya pueden imaginarse cómo quedaron las piernas de la “citadina”. Los muy guachos lloraban de la risa. Y para qué negarlo ¡yo también!

Más tarde en la casa, para la merienda, mate de leche. Como yo ya era una “chica grande” acepté el mate con cara de experta mateante y dí el primer sorbo… Estaba caliente, muy caliente. Sentí fuego hasta la altura del ombligo, sé que se me llenaron los ojos de lágrimas.

Tragué.

Mi tía me miró y me preguntó si estaba bien. Yo sonreí, y dí otro sorbito. Hasta terminar el mate… De puro orgullosa. Sí me había quemado, pero nadie tenía que saber cuánto.

Las tardes de “mate confesional” con mi mejor amiga jajajaja ¿Cuántos litros? Ni idea, siempre estábamos renovando la yerba y llenando esos gigantes termos de dos o tres litros porque “se terminó el agua”… Y las charlas seguían y seguían… ¿te acordás?😉

Mi mate tiene historias, y moretones. Hubo una época en la que pasaba más tiempo en el piso que sobre la mesa, de hecho, tenía una abolladura en la base que lo hacía hamacarse hasta encontrar equilibrio. Los perfectos bordes y acabados artesanales de la placa de aluminio que lo recubren cuentan historia de sus caídas, con hermosos abollones.

Una de las aventuras más memorable de mi mate fue, cuando preparábamos termo, con los chicos. Esa tarde nos reunimos en casa los cuatro. Rendíamos al día siguiente y nos pusimos a repasar haciendo una ronda de preguntas, Resnik en mano. Nos sentamos en el comedor, y yo intenté hacerme la super anfitriona.

Traje la bandeja con las cosas del mate, mientras las chicas desenvolvían y sacaban la comida.

Empecé el mate. Luego de preparalo, le echo el agua caliente, y se oye en el silencio un “fgsssssssssssssssssssssss”. Todos nos miramos, pensamos que venía de afuera. Levanto el mate, porque el primero, siempre me lo tomo yo (cuando cebo), y siento humedo donde apoyé el dedo índice.

Miro el mate, no había intentado llenarlo de más. No estaba rebalsado.

Apoyo el mate en la bandeja, miré el lugar en el que había tocado la humedad, un agujero, pequeñito. ¡Se había pinchado el mate!

Nos miramos todos y empezamos a reirnos. Ese fue el fin, de aquel primer mate.

Mi mate actual, tiene abollones, e historias. Al parecer, este nuevo objeto le tiene alergia a las bombillas. Lo más que duran serán tres meses. Se rompen, se desarman… O simplemente, hay que cambiarlas por algo.

Mi mate tiene también stickers pegados. Recuerdo de la visita de la hijita de una de mis primas. Dice ¡Feliz cumpleaños!

¿Un mate?

7 Comentarios

  1. Yo cebo unos mates espantosos… porque me gustan con el agua bien caliente y la yerba lavada. Un asco. Pero puedo tomar litros y litros😎
    Entre mis amigos/as hay muchos menos exquisitos, que vagos… así que a pesar de ser una cebadora horrible, siempre me toca a mi…!!!🙄

    Yo me prendo a la mateada😉

  2. Yo tengo mano para el mate, pero depende del día.
    Dicen mis compañeras de facultad, que a la mañana bien tempranito, mis mates sirven para “despertar”.
    Acabo de recordar uno ultramentolado que nos dejó con lágrimas en los ojos, hoy, de risa, en su momento, de sensación refrescante.
    Bien, entonces, que comience la ronda😉

  3. Driada:
    hacés bien. No sé si será muy importante, pero para nosotros, los argentinos y para nuestros vecinos de Uruguay y Paraguay, el mate es parte de nuestra vida diaria. Uno aprende a hablar, a caminar y a tomar mate. Después te puede gustar o no. Y podés adoptar las variantes que más te gusten.
    Bel:
    ¡Cómo no recordar eso! ¿Y el día que dejó tu silla balanceándose peligrosamente? jajaja.
    Besos hermosa!!

  4. vio liryc?:lo opaco de ayer, el mañana lo convierte magicamente en brillante recuerdo.O sera que no aprendemos a disfrutar?.
    en fin, de todos modos , quiero confesar, que converti dos pavas de mate , en un aspero cafe doble…..el tiempo hace estragos….
    haciendo un poco de histotia , esta yerba milagrosa recibe su nombre dela extension del vocablo quechua ..mati que significa vaso o recipiente para beber, y que se generalizó como nombre vulgar de la calabaza (el porongo, Lagenaria siceraria) que se utiliza para dicha infusión. (menos mal que fue el nombre quechua). se imagina yerba de por……….
    Otra curiosidad es que yo creia que provenia de un arbustito rastrero, y me encuentro que puede alcanzar los 30 metros…
    y no menos extravagante me resulta : En 1611 Marín Negrón, gobernador de Asunción, impone penas para los que fueran sorprendidos “en posesión de yerbas”: cien latigazos si el infractor era indígena, cien pesos de multa si era español.
    Todo por unos matecitos,, y decimos que es inocuo….
    La verdad , es que trate de recordar cuando estudiaba,, y lo que no me acuerdo es si lo hice alguna vez….en fin,,,los burrosss comemos cualquier hierba sin pedirles documentos…
    besitos

  5. Pichoncito de Hefesto:
    Me ha hecho reir con su comentario… Por los Dioses que sí.
    Mire, todo lo que evoque lindos recuerdos, o conjure apariciones mágicas de sonrisas a nuestras vidas siempre será bienvenido.
    En cuanto a la reseña histórica, creo que Driada le estará agradecida, aunque no estoy muy segura de si la mención de las acepciones de porongo y sus derivadas sean muy buena idea, jajaja o tal vez sí. 8)
    Y otra cosita más ¡¡¡ES GENIAL ESTAR EN 2008!!! Aunque gustosa pagaría la multa y recibiría los latigazos, porque después de todo… ¿quién me quita los mates que ya me tomé?
    Y burro o no burro y actual cafetero o no, alguna vez, participó del rito, así que sabe de qué hablamos
    Besitos.

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