Dime espejo la verdad…

Así comenzaba la Reina Malvada de una vieja versión discográfica (sí de vinilo, los musicuentos ¿se acuerdan?) de Blancanieves su pregunta “¿Quién es la más bella del reino?”

Pero yo no voy a hablar del espejo físico, esa superficie reflejante, o de la belleza y sus cánones, ya de eso se ha ocupado Cherry en su blog. Yo voy a hablar del espejo del alma, analizado desde las historias “para niños”. O, hablando de otro modo: “Cuentos de Hadas” para entender la psiquis.

La Dra. Clarissa Pinkola Estes, en su libro “Mujeres que corren con los lobos” hace esto desde un punto de vista claramente interesante. Evidentemente, el libro trata de la psiquis femenina. Otras obras en las cuales se toman diversos mitos para comprender la conducta y sanidad o falta de sanidad de la psiquis son los libros de la Dra. Jean Shinoda Bolen: “Las Diosas de cada Mujer”, “Los Dioses para los Hombres”.

Desde Jung la psicología ha comenzado a contar con la noción de arquetipo como modo de comprender patrones de conducta y ayudar a sanar almas, que es en el fondo lo que se busca cuando se acude a terapia ¿no? Buscamos cómo aprender a sanarnos, fortalecernos y evitar caer en conductas que sean dañinas para nosotros.

Entonces, ¿qué es un arquetipo?

Un arquetipo es un modelo o ejemplo de ideas o conocimiento del cual se derivan otros tantos para modelar los pensamientos y actitudes propias de cada individuo, de cada conjunto, de cada sociedad, incluso de cada sistema.

Los arquetipos son formas innatas de percepción, de intuición, que determinan nuestra manera de captación del mundo.

Y como todo tiene que ver con todo. Me voy a meter con todas estas personas a las que mencioné… Je. Desde ya quien desee aportar es bienvenido (de paso nos enriquecemos todos).

Carl Gustav Jung.

Arquetipo remite a un constructo propuesto por Carl Gustav Jung para explicar las «imágenes arquetípicas», es decir, todas aquellas imágenes oníricas y fantasías que correlacionan con especial similitud motivos universales pertenecientes a religiones, mitos, leyendas, etc. Se tratarían de aquellas imágenes ancestrales autónomas constituyentes básicos de lo inconsciente colectivo.[1

Jung deja claro que «No se trata, pues, de representaciones heredadas, sino de posibilidades heredadas de representaciones. Tampoco son herencias individuales, sino, en lo esencial, generales, como se puede comprobar por ser los arquetipos un fenómeno universal»

De la amplia gama de arquetipos que pueden formar parte del inconsciente colectivo, cinco son los que han alcanzado un desarrollo superior al de cualquier otro:[1]

  1. Ánima
  2. Ánimus
  3. Sombra
  4. Persona
  5. Sí-mismo

Como última elaboración del concepto Jung habla de «una tendencia innata a generar imágenes con intensa carga emocional que expresan la primacía relacional de la vida humana».

En pocas palabras.

El ánima

“El anima(…) es un arquetipo natural que reúne en ella misma, de manera satisfactoria, todas las expresiones de lo inconsciente, del espíritu primitivo, de la historia, de la lengua y de la religión. Es un “factor” en el sentido propio de la palabra. No se la puede hacer, sino que ella es el a priori de estados de ánimo, de reacciones, de impulsos y de todo lo que hay en el campo de las espontaneidades psíquicas. Es algo que viene por sí mismo y que nos hace vivir; una vida detrás de la conciencia que no puede ser integrada totalmente en ésta, sino de la que, por el contrario, proviene la conciencia.”

El ánima es el aspecto femenino presente en lo inconsciente colectivo de los hombres.

Animus

Representaría la imagen de hombre o figura masculina en los sueños o fantasías de una mujer.

Es el arquetipo de lo masculino en lo inconsciente colectivo de una mujer. A lo femenino, en lo inconsciente colectivo de un hombre, se le denominó Ánima. En sentido amplio, se utiliza por lo tanto para describir el aspecto inconsciente, masculino, de la personalidad femenina.

Las figuras ánimus no son representaciones de hombres concretos, sino fantasías revestidas de necesidades y experiencias de naturaleza emocional. Algunas figuras ánimus características son las figuras paternas, hombres famosos, figuras religiosas, figuras idealizadas, jóvenes y figuras de dudosa moral (como criminales).

Las dificultades vitales encontradas generalmente en una mujer derivan de la identificación inconsciente con el ánimus, o de su proyección en la pareja, lo que genera un sentimiento de desilusión respecto de la persona real.

La Sombra

Jung usó este concepto de dos maneras diferentes:

  1. Por un lado, se podría definir como la totalidad de lo inconsciente. En otros términos, del mismo modo que el creador del Psicoanálisis definiría inicialmente el inconsciente como todo aquello que recaería fuera de la consciencia, aquí Jung mantendría el mismo postulado pero aplicado claro está a su propio corpus teórico que como sabemos añade un componente colectivo más amplio que lo meramente personal.
  2. Y en segunda instancia, como el aspecto inconsciente de la personalidad caracterizado por rasgos y actitudes que el Yo consciente no reconoce como propios.

Dado que la sombra representa nuestros impulsos más primitivos, nuestra faceta instintiva animal como sumatorio de todo nuestro pasado evolutivo, las dificultades vitales encontradas generalmente en hombres y mujeres pueden deberse:

  1. O bien a una omisión o supresión de la sombra, imposibilidad que degenera en una revuelta de aquello que se pretende eliminar.
  2. O por el contrario, y desde el otro extremo, a una identificación con el arquetipo, con lo que el Yo queda a merced de la tempestad de lo inconsciente como el resquebrajado muro de una presa ante el desbordamiento del embalse que pretende vanamente contener.

La sombra se mostraría simbolicamente a través de representaciones tales como la serpiente, el dragón, los monstruos y demonios, entre otras muchas, y existiría tanto una sombra de carácter individual como una sombra colectiva.

La Persona

«La persona…es aquel sistema de adaptación o aquel modo con el cual entramos en relación con el mundo. Así, casi toda profesión tiene una persona característica. El peligro está solo en que se identifique uno con la persona, como por ejemplo el profesor con su manual o el tenor con su voz… Se podrá decir con cierta exageración: la persona es aquello que no es propiamente de uno, sino lo que uno y la demás gente creen que es».

Sí-Mismo

El Sí-mismo es una magnitud antepuesta al «Yo consciente». Comprende no sólo la «psique consciente», sino también lo «inconsciente», y por ello es, por así decirlo, una personalidad que «también» somos… No existe posibilidad alguna de alcanzar también una «consciencia» aproximativa del Sí-mismo, pues por más que queramos hacerlo consciente siempre existirá una cantidad indeterminada e indeterminable de «inconsciente» que pertenece a la totalidad del Sí-mismo.
El Sí-mismo es no sólo el «centro», sino también aquel ámbito que encierra la «consciencia» y lo «inconsciente»; es el centro de esta «totalidad» como el «Yo» es «el centro de la consciencia».
El Sí-mismo es también «la meta de la vida», pues es la expresión más completa de la combinación del destino que se llama individuo.

Jean Shinoda Bolen.

Esta doctora en psiquiatría, discípula de Jung, propone un sistema arquetípico basado en la mitología griega para las mujeres.

Según sus trabajos existen 7 arquetipos femeninos básicos. Tres invulnerables o vírgenes, Tres vulnerables y una alquémica.

La 3 vírgenes son Hestia, Atenea y Artemisa. Representan a la mujer independiente por excelencia. La alquémica es Afrodita, es la amante o la artista. Y las tres vulnerables son Hera, Demeter y Perséfone, mujeres derfinidas por sus relaciones, esposa, madre, hija y esposa.

TAmbién existen arquetipos masculinos, Zeus, Poseidón, Hades, Apolo, Hermes, Ares, Hefesto y Dionisio.

Desde los mitos, nuestras conductas se ven manifiestas y comprendidas bajo otra luz.

Clarissa Pinkola Estes

En el libro Mujeres que corren con lobos, varias leyendas, cuentos populares y mitos, son puestos bajo la lupa. Se hace énfasis en el hecho que todos plantean una aparición sucesiva de los arquetipos jungianos que, a lo largo de cada historia, conducen a los protagonistas a ir aprendiendo de sus experiencias y pasando por estadíos iniciáticos.

En este libro se va relatando cómo cada “peripecia” es un modo de iniciación de una etapa a la siguiente.

A mí, particularmente me gustó cómo fue tratado el relato de “la doncella manca” recomiendo que si tienen oportunidad lo lean, es realmente una historia que muestra la evolución del espíritu de una forma muy simbólica.

———————————————–

Más información en:

Wikipedia

Qué es el tarot (sí lo esotérico también se basa en arquetipos.. después lo charlamos)

Centro Jung

Fundación Carl Gustav Jung

Alcione

Ourobros Cenital

Jean Shinoda Bolen (En inglés)

REvista Vivencias

Abraxas Magazine

El regreso de las Diosas

Tamieion Thraskis (Crítica de Mujeres que corren con los lobos)

4 Comentarios

  1. Es muy temprano y las tareas de la casa me esperan, como mujer que soy, pero esta tarde me siento y le dedico todo el tiempo que haga falta a tu trabajo. A mi también me encanta ese árbol, más que cuando tiene hojas . Es un a jacaranda y da flores azules.Por el azul te encontré…. Vuelvo esta tarde

  2. Ha pasado lo siguiente. Después de mis tareas como ama de casa ( estoy de vacaciones como maestra) Me he metido en el jardín, podadora, hazacilla, capazo, agua…. “Pide poco solamente que no lo olvides ” Esta frase me gusta la he encontrado siguiendo uno de los enlaces que has puesto.. Me he sentido Demeter. Y desde luego La Madre Tierra es para mi la gran Diosa. Mi jardín, tú lo conooces, me proporciona mucho sosiego , pero no cuando me siento a descansar bajos sus sombras o acompañada de sus aromas y de sus colores cuando lo trabajo, cuando mis manos se llenan de tierra, cuando mi piel queda arañada por las espinas de los rosales. Esa suciedad y esos pequeños rasguños mezclados con el sudor me proporcionan paz .Cuando hago tareas en mi jardín , se borran de mi mente cualquier preocupación , me siento bien. Será eso que he leido en otro enlace que has puesto. “que mi sintonia con la Madre Tierra es perfecta” . Disfruto con la “recolección” de lo que me proporciona. Me miro al espejo y me veo bien y me miro mis manos y veo en ellas surcos que me gustan…. Y esto en vez de un comentario es casi una declaración de mi amor profundo a la Madre Tierra. Es una lástima que algunas religiones hagan tanto daño.
    Una cosa.. En Animus tienes repetidos dos párrafos.
    Muy interesante, lo que no dices y adonde conduces
    Pienso en que rosa te quiero ofrecer antes de cerrar mi jardín

  3. muy bueno liryc, pero muy sofisticado para mi intelecto.jajaj
    la verdad me gusto mas la de jean shinoda bolen, y tras recorrer mitologia, creo estar mas o menos situado en un pichon de hefesto, de todas maneras , gracias por la leccion. un besito

    a proposito;¿ no venis de las vacaciones?(guiño).

  4. Hola Driada, Hola “Pichón de Hefesto” (me encantó como quedó esa extraordinaria combinación gaucho-grecorromana).
    Driada,me ha encantado esa declaración de amor y devoción a la Madre Tierra. Me estremecí cada vez que la leí, y es hermoso que lugares tan mágicos como tu jardín sean difundidos. Uno nunca sabe cuánta falta le hace esa conexión con la Tierra, hasta que se ve tapado de cemento.
    Ya corregí lo del Animus.
    Pichoncito de Hefesto: jajajaaj no hay nada de lo que no podamos aprender, entre más complicadito, más lcciones encierra😉
    Vacacines. sí, supuestamente eran vacaciones… pero llegué a la conclusión de necesitar vacaciones para recuperarme de las vacaciones… ejemmm
    Besitos a todos!!

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