La sonrisa SIN gato

¿Cuántas veces nos regalan sonrisas los gatos? ¿Cuántas veces vemos gatos sin sonrisa?
Y la pregunta es ¿qué queremos, gatos sonrientes, ó gatos sin sonrisas? No sé que quieran los demás, pero a mí las dicotomías no me gustan. Me gustan los caminos múltiples. Quiero elegir y que la elección tenga más caminos, así que optaré por SONRISAS SIN GATOS.
¿Jugamos a la mamá o al doctor? ¿y la mancha, las escondidas, el ludo, el ajedrez… etc. no existen?
¿Vas a ser la mamá o la hija? ¿La novia o la esposa? ¿la princesa, o la aldeana? ¿La reina o la princesa? ¿La estrella o la fan?
Nos dan a elegir caminos que no elegimos… Y ¿qué pasa? Elegimos erradamente porque NUESTRA opción no está.
Y lo peor, no es la mala elección, sino que llegamos a conformarnos con esa mala elección, convenciéndonos que fue lo mejor, cuando sabemos, aunque intentemos negarnoslo a nosotras mismas, que tendríamos que haber elegido NUESTRO PROPIO CAMINO, no los caminos que se nos imponen.
¿Qué tiene de malo elegir la sonrisa sin gato? ¿que no haya gato? ¿que sólo haya una sonrisa? A vos, no sé, a mi me gustan las sonrisas… independientemente si tiene gato atrás o no…
Así que, libremente, y saliéndome del libreto y de la dicotomía, elijo LA SONRISA SIN GATO.

1 comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s