Serenata. Versión 2.0

Todavía no entiendo cómo fue exactamente que la serenata dejó de ser un instrumento del amor para convertirse en un instrumento de tortura. Bueno, si es una tortura escuchar los acordes desafinados de tu canción favorita. Pero no me refiero a eso.

En una época, no demasiado lejana la serenata era la profesión de amor… Hoy es… la declaración de “terminamos el colegio al finnnnnnnnnn” de los chicos que terminan la educación media.

De un “Somos novios” de Manzanero pasamos a un ” abra la puerta la puta que lo parió”, ya no se espera que el “homenajeado” (¿homenajeado?) salga a agradecer la atención, se le baja la puerta a patadas, o parecido. No se lo/a despierta con una piedrita en el vidrio de la ventana. Se lapida la puerta de la casa.

Y si, señores, hoy la serenata perdió el romanticismo, pasó de ser un ritual de cortejo a un rito de paso… Y bueno, habrá que adaptarse de la mejor forma posible, y no morir en el intento…😮

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