La dueña del mundo

Camina como si fuera la dueña del mundo. Es una reina, y todos deben saberlo. Ella, lo sabe.
Con cada paso que da, cada movimiento que realiza, cada sonrisa que regala, convierte al mundo en su esclavo. Ella lo reconoce. Sabe de su estirpe real.
No es una princesa cualquiera, sus ojos lo dicen con picardía. Es una princesa gitana. siempre lo ha sido. Su voz, profunda y misteriosa, evoca momentos en la historia del mundo, trae perfumes de tierras extrañas y recuerdos de lugares impensados. Su mirada penetrante y picarezca hace que todos volteen a verla. Su andar, libre y despreocupado, como si fuera la dueña de todo y a la vez no tuviera que preocuparse por nada, resulta aún más atractivo.
Cada paso que da, es seguro, firme, sin titubeos. Y cuendo ella pasa todos la miran con reverencia. Saben de su realeza.
Sonríe entre amable y divertida. Como guardando secretos, como escondiendo verdades. Sus manos aletean a su alrededor, mientras sus faldas se mueven al compás del balanceo de sus brazos.
Y si al caminar es así, nuestra princesa gitana, logra cosas increíbles cuando baila. Sus faldas la envuelven cual llamaradas o como olas de agua o rayos de sol o hasta enredaderas, dependiendo del color que elija.
Es libre al bailar, porque su alma alegre se libera una, y otra y otra vez. Ella baila y deja atrás la tristeza, al bailar abre ante sí un mundo de posibilidades, un mundo de ensueños.
Ella baila y se sabe, la dueña del mundo.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s