02.28.09
Tratados óseos
El presente post va a referirse a (suena fanfarria y redoble de tambor!!!): Intercambios Oseos.
Como todo el mundo sabe, en el mundillo de los solteros, sueltos y/o sin parejas, se producen ciertos arreglos “por el momento” para que todas las necesidades fisiológicas y de autoestima se encuentren satisfechas de modo tal que uno lleve su vida adelante en ese maravilloso estado.
Como ya he dicho, la soltería hoy en día no tiene nada de malo. Uno puede estar soltero y disfrutar de ciertas cosas que no hace mucho sólo disfrutaban los casados, sin tener que firmar o jurar delante de nadie, fidelidad, sumisión ni asumir siquiera un interés mayor al físico por el otro.
De charlas aquí y allá se ha recabado la siguiente información… La gente, en general y salvo algunas excepciones, no quiere compromisos de por vida… quiere algo por el momento y si se da perpetuarlos, pues que así sea, y sino, que termine pero en la mejor de las ondas posibles.
Lo curioso es la horda de trogloditas que aún piensan que somos TAAAAAAAAAAAAN cursis como para esperar que nos seduzcan diciéndonos bolazos tales como: “deseo hacerte el amor” a los dos minutos de haberte conocido. Flacos, media pila, si bien, existen algunas “susanitas”, a dos minutos de conocerlos, ¡¡es sexo, no amor!!
La cursilería mata el deseo, ser empalagoso, hace que una se sienta tan pegajosa como para desear más una ducha fría que un “encuentro cercano del tercer tipo” o mejor dicho con el tipo del tercero… Whatever!
Cuando queremos sexo, queremos eso SEXO, y si es por una noche, es POR UNA NOCHE, al otro día, a la otra semana, no vamos a estar llorando por los rincones porque se terminó… Te conocí, fuimos a la cama, terminó la cama, te fuiste o me fui y seguí con mi vida… ¿Patada al hígado? y sí, para el ego de algunos lo es… pero no quita que sea la verdad.
Un hueso, como dicen las chicas de MBH no es un novio, ni una pareja, es un HUESO. Todos, en mayor o menor medida formamos parte de un gran sistema óseo… así ¿por qué no hacemos tratados óseos saludables? ¿Qué necesidad hay de apelar a nuestras susanitas interiores? ¿qué obsesión secreta guarda ese “interés” en convencernos de hacer el amor a los dos minutos de haber estado besuqueándonos o toqueteándonos por primera y última vez en un antro perdido por ahí?
Si quieren sexo, pidan sexo. Si quieren una relación seria, pidanlo abiertamente. ¡¡Tenemos derecho a elegir qué queremos también!! Y si los deseos no coinciden, tenemos derecho a rechazar sin ánimos de ofender y con la mejor onda ¿no creen?
Entonces, ¿hacemos una cruzada pro-sanos intercambios óseos?
02.22.09
ajá
Se sentaron cafe de por medio, como tantas otras veces. Se miraron. Ella sonrió. Algo en su mirada decía que no estaba allí de protagonista, sino de espectadora.
Él puso su mano sobre la de ella. Intentó sujetarla un instante. Buscó con sus ojos, la mirada de arrobamiento que tantas veces le había robado… Se encontró con un par de ojos negros, chispeantes de risa, no de amor… un gesto inequívoco de final se coló en la expresión de esos risueños ojos negros.
Suavemente, apartó la mano de la de él. Tomó la azucarera y colocó dos cucharaditas de azúcar a su café. Como si no hubiera nada más interesante, se dedicó a revolver su café.
Él miraba silencioso. No quería romper el silencio. Se rompería el encanto. La observaba más lejana que nunca. Sus ojos, que se turbaban ante él, hoy lo miraban, lo atravesaban como puñales, directos y ausentes al mismo tiempo. La boca que había besado tantas veces, tenía un gesto entre burlón y melancólico. Las manos que lo habían acariciado, hoy negaban su tacto.
Suspiró.
Ella levantó la vista. Vio a un hombre a quien apreciaba. Vio a alguien que había sido muy importante en su vida, pero lo vio derrotado, perdido, abatido. Lo vio incapaz de ganarla de nuevo, lo vio sin poder encontrarse a sí mismo. Sintió pena por él.
Sonrió, casi a su pesar.
Rompieron el incómodo silencio. El añorando los silencios de complicidad, ella sorprendida del vacío que lo rodeaba. Preguntándose en silencio si alguna vez había sido diferente…
Hablaron del clima, del trabajo, de los amigos. No se mencionó lo que había sucedido.
Ella miró el reloj, y le propuso llamar al mozo, se tenía que ir. Ahora su vida era otra, ahora su vida era eso: suya.
Él sintió por primera vez que había perdido poder sobre esa mujer. Y se dio cuenta, que jamás la había visto realmente. Estaba ahora ante una mujer libre, una mujer que quiso compartir su libertad con él, a la que quiso domar.
Un poco en broma, un poco en serio, intentó seducirla otra vez. Ella arqueó las cejas, sonrió compasiva y dijo… Ajá.
Ajá es el vocablo que se usa para finjir interés cuando no lo hay. También es la palabrita que se usa para no decir lo que realmene se está pensando.
Ajá – dijo nuevamente. Sonrió burlonamente, tomó la cartera.- Adiós.- agregó extendiéndole la mano.
Salió.
Él la vio salir. Vio como subía a un taxi y se perdía por las calles de la ciudad. Vio, en ese momento, como la perdía definitivamente.
02.17.09
A la caza de: SAHUMERIO CÓSMICO…
Era por aquel entonces una seria estudiante de los primeros años de la licenciatura. Una de las 5 que empezamos juntas. Cinco entre veinte, después una entre tres y cuatro entre ocho.
Era, también, por aquel entonces una criaturita quisquillosa… Y bueno, estaba dejando de ser “la nena”, era lógico que le quedaran mañas de “la nena”.
Cursaba diario tres materias, una teórico-práctica por las mañanas, laboratorios, algunas tardes y álgebra otras tardes. Curiosamente, el grupo de cursada no era una extraña maraña de gente rejuntada, sino los mismos compañeros con los que había cursado el ingreso. Bueno, los que se quedaron y los que no abandonaron.
Y entre los que quedaron, estaba él… Sin dudas era inteligente, y un poco colgado (¿¡un poco!? ¡JA!) . Desde la primera experimental de primer año, él había demostrado algún extraño interés, en medio de su… andar en su propio mundo aún coexistiendo en el planeta tierra con el resto de la humanidad.
Obviamente “la nena” puso el grito en el cielo (¿o fue el alarido?)… Bart Simpson, era más o menos normal -exceptuando sus ojos saltones y el hecho que gritaba el nombre de una compañera casi desde un corredor a otro-, Johnny Bravo, pasaba cuando no se hacía el seductor, el del shortcito adidas rojo, al menos tenía gracia. Pero ¿¿¿¿ÉSTE????
Y ESTE… estaba ahí… acercándose….con su colgadura mental, aún mayor que la de la “nena”.
Y pasó una calurosa mañana de noviembre, después de haber terminado una clase teórica. Para él, amaneció un buen rato después que para el resto del grupo. Mientras todos se disponían a comenzar con la práctica, entró.
Su longitudinal persona se recortó en la puerta del laboratorio, traía un café en la mano y una campera… En el grupo de las cinco que estaban, circuló una mirada de extrañeza…
Con gesto despreocupado le preguntó al JTP (jefe de trabajos prácticos) qué había que hacer. Problemas, le respondieron.
Se ubicó en uno de los lugares adelante de la mesada… y parece que ahí se dio cuenta que no tenía con qué escribir… se dio vuelta y miró hacia donde estaban las chicas.
- A. ¿tenés un lápiz?- entendieron que preguntaba… Las otras cuatro, que no eran A. procedieron a matarse de la risa mientras cargaban a A…. Tratando de comerse la risa y de aparentar normalidad, A. alargó el lápiz, suponiendo que él se sentaría nuevamente del otro lado del laboratorio. ¡GRAVE ERROR! El caballerito se ubicó un par de bancos más atrás…
Eso no hubiera sido nada, pero a poco de él ubicarse ahí, el espacio fue invadido por un extraño HALO… Una oleada de olor golpeó las narices de las cinco chicas… Todas levantaron la vista mirándose unas a otras. Las caras de asco, las caras de descompostura, las arcadas apenas disimuladas… La palidez…
El JTP obsevó los cambios fisiológicos y dedujo una mirada de S.O.S. Y sugirió un recreo. Cinco personas salieron disparadas del aula… El comentario en un espacio abierto, aireado y entre ellas fue
¡¡QUÉ HIJODEP…… QUÉ OLOR A PATA!!!
De más está decir que “la nena” se pasó el resto del tiempo compartido en esas aulas, lo más lejos de Sahumerio cósmico posible, y lo más cerca de las ventanas o el desodorante de ambiente, posible.
02.13.09
Del otro lado del arcoiris…

Aún sin verlo detrás de las tormentas, lo buscaban.
Aún sabiendo que vendavales y granizo se interpondrían, lo siguieron.
Cazadores de arcoiris…
¿Por el placer del desafío? ¿Por el oro de los gnomos? ¿Para buscar el reino secreto de las hadas?
Cazadores de arcoiris, persiguiendo ¿imposibles o improbables?
¿Inalcanzables? ¿Invisibles?
Cazadores de arcoiris, con la esperanza de siempre, encontrar el tesoro del otro lado del arcoiris…
Y cuando llegan al final de uno, se disponen, a cazar el siguiente…
¿Los has visto?
02.09.09
¿qué ven?
Estoy mirando atentamente mi imagen en el espejo. Busco algo. Algo que yo no veo, pero que por algún motivo incomprensible para mí, otros ven.
Veo los mismos ojos marrones de siempre, sin el destello soñador que describe a las heroínas de L. M. Montgomery, sin la picardía que tienen mis favoritas de J. Austen o de L. M. Alcott. Son los mismos ojos que me han mirado desde el espejo siempre.
La cara es la misma cara-pálida de siempre, con sus ojeras o sus venitas, pero sigue siendo mi cara de siempre… alguna peca más, tal vez alguna arruga, pero sigue siendo mi cara.
Entonces me pregunto. Y me pregunto porque no entiendo qué ven, qué perciben… Yo no lo veo, definitivamente no lo percibo.
Mi rostro sigue siendo el mismo rostro de siempre, mi mirada tiene la misma luz y la misma forma de siempre, mi sonrisa, es burlona, complaciente, despiadada, sarcástica, igual que cada día de mi vida lo ha sido…
No hay nada en mí que diga que hay algo más, simplemente soy una mujer de este mundo, aunque a veces, exista algo de otro mundo que me llame. Soy la misma que sueña con viajar por el mundo, que protesta porque no hay un FONDO NACIONAL DE BOTAS, o porque no consigue el puesto de ESPOSA DE MULTIMILLONARIO MORIBUNDO SIN HEREDEROS RECONOCIDOS… o que pide un donante de EXTENSION DE VISA PLATINUM… o que se queja porque hace calor, vibra cuando llueve.
Y de pronto, y sin saber exactamente por qué, me encuentro aconsejando a la gente qué hacer con su vida amorosa… ¡Como si yo tuviera mi vida amorosa resuelta! Y me pregunto ¿cómo pasó eso?
¿Qué es lo que se ve de mi, que yo no percibo? ¿Por qué siempre termino sintiendo que me toman por Doctora Corazón? ….
Sigo buscando en el reflejo… Algo hay, algo que no descubro. Supongo que está ahí para que otros lo vean, no para que lo vea yo. Supongo, porque sólo puedo suponer. En realidad: No lo sé.
A modo de resumen…
Empiezo a creer, que como decía Anne Shirley, uno no persigue la aventura, sino que la aventura lo encuentra a uno. Y generalmente esto ocurre cuando uno menos aventuras espera.
“Comienza por el principio, luego continúa hasta que llegues al final y ahí, te callas”- El Sombrerero . Alicia en el país de las maravillas.
Cuando salí de San Luis, el domingo pasado a la tarde, no me imaginaba todo lo que iba a pasar. O todo lo que iba a vivir. Admito que me hacía algo de ilusión estar cerca de un puerto, aunque más no sea de agua dulce, para el día de Iemanjá.
Después de un horroroso viaje de aproximadamente 13 hs, en un micro que paró en cuanto pueblo se le cruzó y de haber sido sometida a una eterna sesión de kickboxing, con más de kick que de boxing, por una adorable criaturita de 3 años (que me hizo reconsiderar seriamente la maternidad), llegué a Retiro.
Retiro, de retiro no tiene nada!! Es un hormiguero. Gente sube, gente baja, gente entra, gente sale, gente marea…
Armada con la esperanza totalmente irracional que me dieron los palos borrachos en flor, que vi por el camino, salí de la terminal y me puse a deambular por la capital. Que me perdonen los adoradores de la gran ciudad, pero francamente, ni en pedo me voy a vivir a un lugar así, se me asfixia el alma.
Y así, caminando, caminando, sintiéndome pequeña, inexperta, insignificante, desorientada, perdida e infeliz, comencé mi aventura en capital. Paseé por la avenida del Libertador, llegué al Obelisco y hasta pasé pro “Il Gato”, y recordé los ravioles en masacote de 1993. Sin embargo seguía sin encontrarme. Tal vez sea cierto eso, de que hay que perderse para poder dar con uno mismo… nunca se sabe.
Hay bellísimas plazas desiertas, y autos, autos y más autos. Hay flores, hay plantas y hay olores, que no se perciben. Hay rostros, necesidades, miradas, que se pierden sin destinatario aparente… Creo que eso me causó un poco de tristeza.
Y así andando, me encontré con una manifestación y ese inconfundible olor a goma quemada… La revolución de lo que nunca cambia. Tal vez habría que buscar nuevos métodos para lograr cambios… Tal vez.
Hice todo lo que tenía para hacer, y a las 17 hs, ya habiendo terminado todo, andaba por el mundo como bola sin manija, uno diría sin propósito y mareada como perro en cancha de bochas… Sentía la necesidad de AGUA… de NATURALEZA… y de SILENCIO.
Supongo que tengo que agradecer a mi galáctica-uraniana interior por no haber sucumbido ante la influencia plutoniana, de sentarme en algún cordón de alguna vereda a llorar a los gritos, como me sentí impulsada a hacer. Y una parte de mí, se reía de mi misma… Sí, hasta en mis peores momentos puedo ser sarcástica conmigo misma.
Mientras decidía no viajar esa noche y pensaba dónde quedarme, una amiga, bruja y plutoniana renegada me envía un sms diciéndome que iba a mi encuentro. Creo que la noticia me levantó un poco el espíritu. Pero para ese momento estaba totalmente desanimada, cansada y lo único que quería era llegar a un lugar donde sólo pudiese oir grillos.
Entre charlas, tarots y jugos, pasamos un ratito agradable y me ofreció alojarme en su casa. Así que, partimos… No hacia su casa.
Y se hizo la luz.. digo el agua!!
El lunes, era el día de Iemanjá. Y ganas no faltaban de inventar algún ritualito para honrar a la Madre del mar. Y así en medio de una extraña combinación atmosférica partimos hacia Tigre.
Tigre es un lugar de ensueño, visto de noche, imagino que de día debe ser imponente… Tigre bajo la lluvia es mágico. Y si bien a la plutoniana no le gusta la lluvia, sin lluvia el perfume de las plantas de la zona, no se hubiera presentado con tanta fuerza…
Iemanjá nos dio su bendición en forma de lluvia tibia. Y nosotras le debemos una ofrenda.
La bendición del agua me volvió a la vida… como siempre, mi elemento salió al rescate.
La Madre del Mar, washed away todos mis problemas – la frase en inglés expresa mejor lo que quiero decir.
Yo me pregunto
De vuelta en casa me puse a estudiar, el sábado es el TOEFL y entre las estrategias para cada punto la sugerencia general parece ser… “pregúntese tal o cual cosa”…
Y medio me siento como Alicia en el País de las Maravillas, yo me pregunto qué pasará si… Yo me pregunto si conseguiré el objetivo que me planteé… Yo me pregunto…… tantas cosas yo me pregunto.
Y me pregunto… tantas otras cosas que ni sé cómo poner en palabras… Tal vez no las haya…
Tal vez, para descubrir las respuestas, el tiempo tenga que mostrarme los caminos y los destinos y, quién sabe, a lo mejor entonces, yo deje de preguntarme y comience a responderme…o quizás, no haga falta responder, sino seguir escuchando.
Como decía Anne, entonces llegaré a un nuevo recodo en el camino, y veré a dónde conduce. Mientras tanto… Este es un resumen de muchas cosas. Y una serie de interrogantes para muchas otras.

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