01.27.09
Descubrimientos
Descubrí que soy feliz,
y que para mi felicidad
no hacía falta nadie más que yo.
Descubrí que soy libre,
más de lo que creía y
más de lo “políticamente correcto”.
Descubrí que estoy realizando mis sueños,
y que para eso sólo basta
la voluntad.
Descubrí que no importa a dónde vaya,
dónde me quede,
o con quiénes.
No importa cuándo vaya,
cómo vaya,
o si no voy.
Descubrí que soy plena,
y que no hace falta que me aprueben,
que siguiendo mi corazón
siempre, y aunque el universo esté en contra,
voy a ser libre.
Descubrí que soy radiante.
Descubrí que el mundo es todo mío.
Descubrí que la luna y las estrellas
me pertencen, y yo a ellas.
Descubrí que soy una,
y que soy miles,
y que mi voz se puede oir,
aunque mi boca esté cerrada.
Descubrí que estaba volando,
aún cuando creyeron cortarme las alas.
Y descubro que mi vida,
es y siempre será
mía, y de nadie más.
01.24.09
Buscando Respuestas
¿Has visto cuando te piden fundamentar un deseo? ¿Has visto lo que cuesta hacerlo? Y esa extraordinaria manía de andar buscándole a todo razones filosóficas, epistemológicas, psicológicas y hasta mecánico-cuánticas para sonar lo sufucientemente convincentes…
Habiendo ya pasado por cada una de las etapas, desde la ontología, pasando por la gestalt, las constelaciones familiares, la astrología psicológica, la mecánica cuántica esotérica, y todas esas disciplinas cargadas de fundamentaciones llenas de palabras gigantescas y confusas pero que no llegan a dar ni con la puntita más pequeña del significado, renuncié.
Renuncié a buscar respuestas donde no las hay, cuando la respuesta está en mi misma. Me niego a llenar cinco hojas de frases grandilocuentes cuando lo que en realidad deseo decir, es quiero hacerlo porque quiero, porque así soy yo y porque no puedo hacer algo distinto a lo que marca mi esencia.
Busqué respuestas bajo la lluvia, bajo las piedras, en la bañera, en el diccionario, y resulta iluso suponer que las iba a encontrar en un manual de instrucciones.
Busqué las respuestas afuera, no adentro y ninguna respuesta era convincente, o verdadera, o completa. Eran respuestas llenas de palabras pero carentes de significado y sentido.
Y encontrar razones no es fácil, y reconocerlas es aún más difícil. REconocer una razón propia es aceptar nuestra humanidad, implica un acto de grandeza que no siempre estamos listos para realizar. Encontrar la respuesta sorprende. Justificarla con su justa razón, es sacrificar el ego.
Y buscando la respuesta, la respuesta en sí no cambia, mi razón para esa respuesta, es simple y sencillamente la siguiente. Nací para eso.
01.20.09
Aventuras y desventuras de un mate
- Especiado
Había ido a ayudar con la mudanza, era la primera salida después de estar dos semanas recluída en casa por una molesta gripe. La primera aventura consistió en conseguir cajas para las cosas.
En una ciudad pequeña, si uno se muda, todo el mundo se entera, y si anda “cartoneando” para conseguir dónde meter sus pertenencias, con más razón.
Luego de conseguidas las cajas, empezó el empaque. La ropa, los libros y carpetas, las cosas del baño, sábanas, almohadas, toallas, adornitos, todo por turnos fue a parar al interior de las cajas.
Y a medida que pasaba el tiempo, se aplilaban más y más cajas.
Llegó entonces, el momento de empacar la cocina. Las ollas y los utensilios primero, la comida que quedaba, los repasadores y las especias, después.
Un frasco se abrió: “iuios para el mate”. La menta fina que cultivaba la abuela. Al lado del frasco, en el armario, una bolsita cerrada. Un yuyo molido, de tal manera que era imposible distinguir qué era.
-¿Lo guardo con la menta?
- Sí, así ocupa menos espacio.
Se lo guardó con la menta.
Semanas más tarde, en el nuevo hogar, se armó la mateada.
-¿Con yuyos?
-Dale.
El primer sorbo del primer mate y un gesto de ¡¡¡PUAAAAAAAAAAAAAJ!!!
- ¡Era orégano lo que le pusiste a la menta!
- ¿A ver?
Olí el frasco, era orégano, efectivamente. Carcajadas.
-Ahora vamos a tomar mate con orégano y menta hasta que se termine – decretó.
Y así fue.
- Todo se vale enlaguerra y ¿en el mate?
A ella le gustaba el mate con cascarita de naranjas y con yuyos. A él con café.
Ella había comenzado el mate con cascaritas de naranjas. Era buena cebadora. El mate era exquisito.
-¿y si le ponemos yuyos? – sugirieron.
Le pusieron yuyos, quedó rico.
Él llegó. Quería mate.
-Ponele café -dijo secamente.
Ella puso café. Siguieron tomando mate. Llegué.
- ¿Un mate? – dijo.
- Bueno.
Un sorbo después y cuando recuperé la movilidad de la cara y la lengua..
-¡¿Qué tiene esto?!
-Nada, es un mate.
- La yerba tiene naranja, y yuyos… y hay café y cinco kilos de edulcorante!!!!!!!!
Conclusión: en la variedad está el gusto, pero hay que mantener la variedad un poquitín a raya… No sea cosa que haya mates con orégano
o con TODO!!
01.12.09
Morochita Caracter Podrido
Todos tenemos un grinch interior, y a veces ese grinch sale más seguido de lo que es políticamente correcto.
Probablemente salga después de una mala noche, después de una pésima semana o después de alguna situación límite. Y en ocasiones, nuestro grinch aparece con una pancarta de protesta gritando ¡¡¡BASTA!!! Aunque ni el gato lo escuche.
Ahi es cuando, el grinch, se materializa. Y no sé cómo serán los grinchs de otros, pero la mía es una morochita de caracter podrido, que cuando se materializa corta con todo lo que quiere cortar y algunas cosas más.
Mi grinch salta contra los manipuladores, las “pobres víctimas inocentes por autoproclamación”, los “conquistadores” (de sopapos???) y todo tipo de situaciones absurdas en las cuales la solución salte a la vista, pero el mundo se niegue a verlas.
Hoy mi grinch está activa. La morochita de caracter podrido anda suelta, y en cualquier momento se manda un corte al mejor estilo “guillotina de 1789 en Francia” y probablemente, sea lo más saludable, aunque no lo más políticamente correcto.
01.11.09
La Trágica Historia de “Jopo Caído”
Cuenta la leyenda, que una chiquilina de unos 15 años, saliendo de cierta capilla salesiana de una pequeña ciudad, dijo: “qué lindo que es” suspirando. Un grupo de otras varias jovencitas preguntarion “¿quien?”
La respuesta fue un dedo señalando hacia un desgarbado muchachito morochito, de camisa a cuadros y campera de cuero marrón (creo, si te acordás del color avisame jajajajaja… ya estoy vieja y senil). Con un Jopo, no muy bien armado, que descansaba sobre su frente, al mejor estilo “flequillo emo”… Y a partir de ahí, el mundo lo conoció como “Jopo Caído”.
Jopo Caído pertenecía a un grupo salesiano, además de ser alumno del colegio salesiano del lugar, por lo tanto, era lógico encontrarlo en la misa de los sábados a la tarde ahí, en el grupo.
Y como cada muchachito de 17 años, pasó a ser un ídolo para la niña de 15. Y cada sábado religiosamente asistía a misa. ¡Qué piadosa! Acompañada de sus amiguitas, que también sentían una profunda vocación hacia la misa (jaaaaaaaaaaaaaaaaa).
El tiempo pasó y una curiosa confusión espiritual, la hizo formar parte de un grupo de catequistas en esa capillita. Allí conoció a gente maravillosa, algunas de las cuales se convirtieron en amistades otras en agradables compñerismos. Esas extrañas causalidades hicieron que la muchachita, ahora de 21 años y el chico, de unos 24, se conocieran finalmente, y que su trato se volviera más cotidiano.
Con un poco de melancolía, pensó que era como un “desquite”. Sin embargo, también conoció a Vane, la novia del muchacho. Y se hizo muy amiga de ella, y uno de esos cruces de destino, le llevó a descubrir que el camino seguido era el justo, ya que resultó que ella era mucho mejor persona que su novio!!!
Los caminos se separaron otra vez, ahora lo espiritual llamaba desde otro sector, pero el trabajo no, y cuando fue a presentarse para trabajar para los salesianos del lugar, quien recibiera su currículum, fue JOPO CAÍDO….
Y así termina, por ahora, esta historia, que tiene muchos tintes de cíclica… (Cruzando los dedos porque NO lo sea!!!!)
01.06.09
Lluvia de emociones
Esta noche de verano llueve, y el sonido y el olor a lluvia me transporta a otra noche de lluvia, en un lugar encantado.
Tal vez parte de ese encantamiento se deba a que ahí asumí un compromiso importante, y comencé, o mejor dicho continué un camino que ya había empezado el día que escuché por primera vez esa voz pronunciando mi nombre.
Siempre supe que pertenecía a ella, siempre supe que en algún momento, ella se manifestaría en mí, y que no me quedaría más remedio que liberarla.
Hoy llueve, y llueven recuerdos, sensaciones, olores, sonidos. Llueven deseos, y el poder y la magia y tantas otras cosas.
Pero inevitablemente mi alma me regresa a ese hermoso lugar, inevitablemente una y otra vez mi mente se inunda de una lluvia de deliciosos momentos, de risas compartidas, de cercanía, hermandad, ilusión y ansiedad.
Y vuelvo a ser una, y vuelvo a ser todas, y las siento como parte de mi, y me siento parte de todas.
Y soy aprendiz, y soy Diosa, y voy caminando, y trepo, y recojo hierbas en la sierra y absorbo el sol en la piedra.
Imposible quitar de mi nariz el perfume a incienso del bosque, o de mis retinas la imagen de los morteros o de las sierras iluminadas por la luna llena.
No se cansan mis oídos de escucharnos cantando, riendo compartiendo momentos. Mis pies de recorrer el terreno, mis manos de sentir las suyas y toda la energía que generamos juntas.
Y llueve, y llueven recuerdos, y llueven imágenes, y llueve el deseo de volver ahí, y llueve también la certeza de saber que siempre estamos yendo ahí, a buscarnos unas a las otras, a darnos fuerza y a apoyarnos en la telaraña que tejimos.
Y en medio de esta lluvia de emociones, también llueve en mis ojos, y en mi garganta se amuchan las nubes de una tormenta. Porque “El cristal de mi corazoncito vibra con amor, crece con amor, vive con amor”
Y es uno de mis mayores deseos, que siga lloviendo así. (feley)
01.03.09
Mirá lo que encontré (Sediciosa!!)
Hoy haciendo un poco de orden en mis papeles y tirando los recuerdos (que no quiero recordar) encontré una caja de cartitas de mis compañeros/as de colegios e institutos. Tarjetas de felicitaciones por los cumpleaños, navidades, años nuevos, días del amigo y por el simple hecho de mantener “correo express” al decir de una de las remitentes.
Releyendo esas cartitas, me preguntaba cómo hice para permitirles seguir vivas (arpías perversassssssssssssssssssssssss)….
Y entre el papelerío, mis dibujos de cuando tenía ocho años, cuentos que escribí, y otras cosas perdidas por ahí apareció esto:
Himno a 4to año
I
Sos lo que nos une y nos sostiene
es en vos la ilusión de cada día.
sos el camino de nuestras huellas.
Estribillo
Esto es parte de la vida
La alegría de crecer y la gloria del poder
el recuerdo del ayer, el mañana, una ilusión
Todas podemos levantar
las paredes de la unión,
La base de crecer, un sueño, un ideal
II
Juntas nos dimos todo
en la alegría y el dolor
Aprendimos el valor de una sonrisa,
de una lágrima compartida.
Estribillo
Esto es parte de la vida
La alegría de crecer y la gloria del poder
el recuerdo del ayer, el mañana, una ilusión
Todas podemos levantar
las paredes de la unión,
La base de crecer,
un alivio, un ideal
un sueño que creció, cada día junto a tí…
¿te acordás? jajaja… fue un húmedo y divertido momento… a veces, extraño ese mundito que teníamos en rebelión…¿vos no?
01.02.09
No hay princesas en el cuento…
La educaron para ser una princesa, o una reina. Pero nadie se molestó en mirar su alma primero. Si lo hubieran hecho, habrían notado que no era una princesita, ni una reina, que no podría depender de un príncipe, rey o caballero andante.
Recibió muchas lecciones, algunas lindas, algunas aburridas, algunas útiles, otras no tanto. Algunas más duras, otras más amables… Lecciones que la formaron para ser quien llegaría a ser.
En el camino de su vida fue eligiendo, con o sin el consentimiento de los demás, las lecciones que aprendería, las batallas que lucharía y los estandartes que llevaría, porque, a pesar de haber sido educada para princesa, era una exploradora, una descubridora, una hechicera…
Y ocurrió, como suele suceder en los cuentos de princesas, que un príncipe guerrero y un rey mago le ofrecieran sus mundos en un lapso de tiempo cortito. Para sorpresa de ambos, cuando todo indicaba que aceptaría, algo en ella los sacó a “escobazo limpio” del mapa.
El tiempo pasó y la princesa que no era princesa se preguntaba por qué había hecho eso con dos seres tan especiales y maravillosos como ellos. Era obvio que eran partidos perfectos.
Un día, en medio de un combate, de esos combates que nadie más que ella podía enfrentar, la respuesta llegó de la mano de la espada con la que realizaba cortes a su alrededor.
Estos dos hombres fantásticos se acercaron ofreciéndole sus mundos, querían que ella formara parte de esos mundos. Y ella lo que necesitaba, lo que quería, y lo que tal vez hubiera aceptado, porque con una exploradora nunca se sabe, era un mundo a construir, un mundo propio, no un mundo impuesto.
Así, nuestra princesa que no era princesa, siguió transitando su vida, armando su propio mundo, que tal vez, nunca se sabe, algún día podría compartir en construcción con alguien dispuesto a construir a la par…

RSS - Posts