Anda un gordito alado haciendo estragos… con los corazones
La primera vez que me cautivó un miembro de “Marte” tendría yo unos 9 ó 10 años. El sujeto en cuestión era Cael de “invasión extraterrestre”. Calculo que era la versión postapocalíptica del príncipe azul. En vez de ir a rescatar a la princesa en su caballo blanco, el tipo montaba una moto. En lugar de armadura, camperita de cuero. Y así cosas increíbles, en lugar de lanza, escudo, espada, usaba una diminuta arma laser que se parecía a una escuadra.
Y ahí comenzó una cadena de atracciones zoológicas que iré detallando.
El hombre ideal ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Y de ser el heróico príncipe que rescate a la princesa con su espada, se ha convertido en un simple mortal, al que pueda amar tal cual sea y que me quiera tal cual soy… ¿Simple? Totalmente. ¿Conseguible? vaya usted a saber.
Lo que está claro es: no necesito que me rescaten, pero no resentiré la compañía.

Mi querida WITCHIE ha dicho usted la frase que todas pensamos…
Ha hecho la pregunta que todas tememos pronunciar:
“El hombre ideal ha ido cambiando a lo largo del tiempo. Y de ser el heróico príncipe que rescate a la princesa con su espada, se ha convertido en un simple mortal, al que pueda amar tal cual sea y que me quiera tal cual soy… ¿Simple? Totalmente. ¿Conseguible?”
Y respondiste, lo que ninguna quiere oir: “vaya usted a saber.”
Besitos Alados!!!
Lo sé. Tal vez respiré profundo antes de responder a mi propia pregunta.
Probablemente estuve lista para recibir el disparo en el pecho, y me paré frente a la bala al disparar.
El resultado es la única verdad visible, de momento. No sé si haya otras que se develen. Pero me conformo con esta.
Besitos alados y ánimos, no todos los cuentos de hadas terminan cuando cupido pincha el globo por accidente… En algunos casos puede hacer blanco y son lindas historias de amor.