Hace rato estoy mirando al universo con nuevos ojos.
Hace tiempo todo a mi alrededor cambia. Y digo que cambia, no que evoluciona, porque eso se verá más adelante, aún es muy pronto para asumir evoluciones.
Yo cambio, vos cambiás, el mundo visible y el invisible cambian, y no puede detenerse el cambio, hay que fluir con él
Lo único constante es el cambio… (sí, ya sé la frase es “lo único constante es mi amor por tí” pero ya ni eso es cierto jajaja)
Cambié y dejé de querer esconderme para no ser juzgada, dejé atrás querer complacerte, para ser yo misma.
Dejé atrás a la niña temerosa que necesitaba un héroe y tomé mi propia vara para transformar al mundo.
Te sonrío mientras me alejo, porque cambié de camino cuando no te diste cuenta.
Y como ves, cambia mi forma de hablar. No pido autorización, informo.
Reconozco mi enorme poder, y te digo que no tenés poder sobre mí, y qué bueno que así sea, tal vez sea hora que reconozcas tu poder y lo ejerzas sobre vos mismo… en vez de intentar ejercerlo sobre los demás.
“Y así como todo cambia, que yo cambie no es extraño…”
Porque todo cambia y lo ÚNICO constante es el cambio mismo.
Escrito en Mi visión del mundo, Reflexiones