A la vida le gusta sorprendernos, y se da el gusto cada vez que puede
A veces queremos saber cómo va a ser todo lo que está por venir. Queremos predecir nuestros futuros, los de quienes nos rodean, y tantas otras cosas.
Es lógico, el porvenir no lo conocemos, entonces queremos adivinarlo. Somos humanos, nos destruye lo que no conocemos…
Y, a veces, la vida nos deja ver.
Pero, no por ver parte de nuestro destino, podemos considerar que ya todo esté dicho. A la vida le encanta sorprendernos. ¡Y lo hace!
A lo largo de esta semana he tenido varias sorpresas, algunas graciosas, algunas gratificantes.
Me sorprendo a mí misma, me sorprenden otros… Y sí, es parte de la vida, un llamado de atención a lo que no estábamos mirando.
Y como decía la propaganda de shampú… “Dejá que la vida te sorprenda”… y algo más… no creas que lo hará sólo una vez.