- Si cuando estás sirviendo alguna bebida sentís la mano demasiado húmeda y fría o húmeda y caliente, es que el recipiente está rebalsando.
- Probablemente recuerdes que querías hacer algo en un lugar, cuando te encuentres en el extremo opuesto de la ciudad… Probablemente NO, seguramente así será.
- Tendencia a olvidar la posición erecta de los recipientes cargados con líquidos calientes… Resultado: manos quemadas, entre otras cosas.
- Saludar a ilustres desconocidos, que seguramente son tus vecinos de en frente.
- Hacer citas con personas y olvidar completamente cómo demonios se llamaban.
- Llamar a las tres de la mañana sólo porque recordaste que era el cumpleaños de alguien… ¡¡TRES DÍAS DESPUÉS!!
- Que suene tu teléfono y una voz amiga te reclame un saludo de cumpleaños, y esa voz pertenece al cumpleañero.
- Preguntar ochenta y cinco millones de veces lo mismo a la misma persona, “por si no se lo preguntaste antes”.
- Reconocer a quien te saludó tres horas después de habértelo cruzado.
- Olvidar, cumpleaños, citas, turnos al médico, y las llaves… todo junto y en el mismo día.. Y ni siquiera sentirte mal por ello!
Más que despiste suena a demencia senil… ¿Será eso?
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